«Profundamente apenado» por lo ocurrido en el lago Kariba, en Zimbabue. El Papa, en un telegrama firmado hoy, 18 de agosto, por el cardenal secretario de Estado, Pietro Parolin, expresa así su cercanía y encomienda «las almas de los difuntos a la misericordia de Dios». El accidente tuvo lugar el pasado 11 de agosto, cuando la embarcación, probablemente sobrecargada de pasajeros, volcó durante la travesía desde Kariba Town hacia el campamento de pesca de Chalala, causando más de 80 víctimas, entre ellas 18 niños.
León XIV envía su más sentido pésame a quienes lloran la pérdida de sus seres queridos y ofrece sus oraciones a las autoridades civiles y al personal que participa en las labores de rescate. «Sobre todos los afectados – se lee en el texto – invoca la divina bendición» para que el Señor les conceda consuelo, sanación y fortaleza.
Investigaciones en curso
Mientras tanto continúan las investigaciones para esclarecer la dinámica exacta del naufragio. Según algunas fuentes de la prensa, el transbordador llevaba 41 años en servicio y la travesía por el lago se realizó en condiciones de fuerte viento. La embarcación se dirigía a varias comunidades rurales y pesqueras del noroeste del país, una zona donde las carreteras están en mal estado y las conexiones públicas son limitadas. El presidente de Zimbabue, Emmerson Mnangagwa, ha declarado el estado de emergencia nacional y ha garantizado el máximo compromiso en el ámbito médico y psicológico para apoyar a las familias afectadas, que recordaron a sus seres queridos en una ceremonia conmemorativa celebrada en el estadio de Kariba el pasado 13 de agosto.
El lago Kariba, uno de los embalses artificiales más grandes del mundo, limita con Zambia y constituye una vía de transporte esencial para las comunidades rurales y los pescadores de la zona. Surgió con la construcción de una presa en el río Zambeze entre finales de los años cincuenta y principios de los sesenta, y se extiende a lo largo de más de 200 kilómetros.
[Fuente: Vatican News]
