El Papa urge educar con confianza en Cristo frente a una cultura “despiadada” con los jóvenes

Destacadas Papa

El Papa León XIV alentó a los agentes de pastoral escolar y universitaria católica a responder a la cultura “despiadada”, que compara y clasifica continuamente a los jóvenes, con la confianza de Cristo, capaz de transformar la vida de las personas como ocurrió con los apóstoles.

“Jesús no eligió a los doce porque ya fueran valientes; los llamó y, con su confianza, los hizo capaces. A nuestros jóvenes debemos poder repetirles las palabras que los discípulos dirigieron al ciego Bartimeo: ‘¡Ánimo! Levántate, que te llama’”, señaló el Pontífice en el mensaje que dirigió a los participantes del Congreso Internacional sobre la Pastoral Escolar y Universitaria, que concluye este viernes 23 de octubre en el Aula Pablo VI.

El encuentro —organizado por el Dicasterio para la Cultura y la Educación del Vaticano y en el que participan 1.200 personas de 60 países— se inspira en la carta apostólica Trazar nuevos mapas de esperanza, la primera publicada por el Papa León XIV, en la que propone impulsar una nueva fase educativa basada en tres ejes: cultivar la interioridad, promover un uso humano y racional de las tecnologías digitales y educar para la paz.

“Ayuden a los jóvenes que encuentran a convertirse en protagonistas de una nueva manera de habitar el mundo, constructores de fraternidad y de una sociedad más justa. El valor nace de un pacto de confianza: de la experiencia de alguien que cree en ti antes de que tú mismo creas en ti”, aseguró el Santo Padre.

Soledades digitales y sentimientos de insuficiencia

León XIV advirtió que muchos estudiantes afrontan hoy situaciones de sufrimiento marcadas por “familias heridas, soledades digitales, sentimientos de insuficiencia o temor ante un futuro que parece incierto”.

“Vivimos en una cultura del rendimiento que compara y clasifica continuamente, a veces de manera despiadada. Una meritocracia mal entendida termina por no respetar a las personas”, advirtió.

Por ello, subrayó la importancia de que estos centros sean, ante todo, “un hogar, un lugar familiar donde uno es esperado”.

El Papa destacó además que la misión propia de la educación es la búsqueda compartida de la verdad y animó a los educadores a valorar las preguntas de los jóvenes y a favorecer el encuentro entre fe y razón: “Que su pasión sea hacer que los jóvenes experimenten la belleza del encuentro con Cristo, así como la fecundidad de la sinergia entre fe y razón”.

León XIV también invitó a los participantes a centrar sus esfuerzos en la formación integral de los jóvenes, especialmente en la educación de la afectividad y la vida interior.

“Una pastoral escolar y universitaria será tanto más fecunda cuanto más se concentre en la educación del corazón”, afirmó. En ese sentido, animó a promover la compasión, la gratitud, la sensibilidad ante el sufrimiento ajeno y la apertura a Dios, recordando que “la caridad y la oración son inseparables”.

Al concluir, el Papa comparó la misión educativa con el acompañamiento de Jesús a los discípulos de Emaús y exhortó a docentes, capellanes y agentes de pastoral a caminar junto a los jóvenes para ayudarles a descubrir los dones que Dios ha puesto en ellos.

“Ustedes han elegido hacer algo mucho más grande: caminar con ellos a lo largo del camino, hasta que descubran los dones que Dios ya ha depositado en ellos”, concluyó.

“La pastoral educativa vive una revitalización impulsada por León XIV”

En este encuentro en el Vaticano participa Carina Rossa, integrante del comité coordinador del Pacto Educativo Global y originaria de Argentina.

Según Rossa, uno de los aspectos más significativos del congreso es la renovada atención que la Santa Sede está prestando a la pastoral educativa, un ámbito que, explicó, hasta ahora no contaba con una estructura específica dentro del Dicasterio para la Cultura y la Educación.

“La pastoral educativa vive una revitalización impulsada por León XIV”, afirmó. “Es un área que es el corazón de la universidad y el corazón de la escuela”, aseguró la experta en educación. Recordó que el Pacto Educativo Global fue impulsado por el Papa Francisco en 2020 y destacó la importancia de que León XIV haya decidido retomarlo y relanzarlo durante el Jubileo del Mundo Educativo.

Recurso de Cloudinary

Carina Rossa, integrante del comité coordinador del Pacto Educativo Global y originaria de Argentina, participa en el encuentro. Crédito: Cedida por Carina Rossa.

“El hecho de que el Papa León relanzara el Pacto Educativo ha sido muy importante para revitalizar esta propuesta”, señaló. Según explicó, desde entonces perciben un renovado interés por parte de universidades y centros educativos de distintas partes del mundo. “Hay una necesidad y un entusiasmo nuevo por este proyecto”.

Tres prioridades para la educación católica

Rossa destacó que el congreso gira en torno a tres grandes objetivos marcados por León XIV: cultivar la vida interior, promover un uso humano de las tecnologías digitales y educar para la paz.

En particular, subrayó la importancia de recuperar la dimensión espiritual de la educación en un contexto marcado por la crisis de sentido y los problemas de salud mental entre los jóvenes.

“Lo que emerge con fuerza es un gran deseo de sentido, de interioridad, de espiritualidad y de silencio”, afirmó. “Nos gusta que el Papa León hable de ello desde su carisma agustiniano, pero sobre todo porque lo hace a la luz de la escucha de los jóvenes”, señaló la responsable del Pacto Educativo Global. Explicó que durante los últimos años el proyecto ha recogido testimonios y preocupaciones de jóvenes de distintos países.

Aunque observa en ellos un fuerte compromiso social y el deseo de una educación integral, considera que existe una necesidad más profunda.

“San Agustín refleja muy bien al joven de hoy, que busca en todas partes hasta descubrir que Dios estaba dentro de sí mismo”, comentó.

Una pastoral que transforma toda la vida académica

Para Rossa, la pastoral educativa no debe entenderse como una actividad paralela o limitada a celebraciones religiosas, sino como una dimensión capaz de transformar toda la vida de una institución académica.

“No es algo aislado ni solo la celebración”, explicó. “Puede revitalizar el modo de enseñar, el modo de relacionarse con los estudiantes, la manera en que la universidad se conecta con el territorio o cómo afronta cuestiones como el cuidado de la creación, la búsqueda de la verdad, la belleza y la cultura”.

Apenas transcurrida la primera jornada, la argentina destacó el nivel de las ponencias y el ambiente que se respira entre los participantes. “Hay mucho entusiasmo”, aseguró. “Las 1.200 personas que están aquí no solo escuchan, sino que están creando una verdadera comunidad entre agentes de pastoral de diferentes partes del mundo”, describió.

Un encuentro “inesperado” con el Papa

Uno de los momentos más emotivos del congreso fue el encuentro con León XIV. Un evento que estaba en su agenda desde hace semanas, pero que fue puesto en duda por su reciente operación de un cáncer de pulmón del que se está recuperando gradualmente.

“Fue muy emocionante porque no lo esperábamos”, relató Rossa. “Dada su situación de salud, me pareció un gesto muy generoso por su parte”.

Tras la intervención, León XIV saludó personalmente a algunos de los ponentes y participantes.

[Fuente: EWTN en español]