La Red de Periodistas Venezolanas desarrolla una gira de formación por distintas regiones del país con el propósito de fortalecer el trabajo de las mujeres comunicadoras y promover nuevas narrativas sobre los procesos de justicia, paz y transición que atraviesa Venezuela.
La iniciativa busca incorporar una mirada territorial a la cobertura periodística y reconocer las experiencias particulares que viven las mujeres periodistas, productoras, fotógrafas e ilustradoras en el ejercicio de su profesión. Entre los temas abordados destacan la seguridad, la salud mental, la precariedad laboral y la necesidad de construir redes de apoyo entre profesionales.
Gabriela Rojas, integrante del equipo impulsor de la Red de Periodistas Venezolanas, cofundadora de Redsonadoras y codirectora de Tal Cual, explicó que la formación pretende que las comunicadoras puedan contar desde sus propios territorios las historias que muchas veces quedan fuera de la agenda nacional.
Una mirada regional
La gira comenzó en Anzoátegui y posteriormente llegó al estado Lara, donde se realizaron dos jornadas de formación en Carora. El recorrido continuará por Mérida y culminará en Caracas durante el mes de agosto.
Para las organizadoras, el trabajo desde las regiones resulta fundamental porque permite identificar historias, problemáticas y perspectivas que no siempre encuentran espacio en las agendas mediáticas concentradas en Caracas.
Elvianys Díaz, periodista de IPYS Venezuela, coordinadora de alianzas del newsletter Arepita y colaboradora de Redsonadoras, destacó durante la actividad que las periodistas e infociudadanas tienen un papel fundamental como creadoras y amplificadoras de historias en escenarios de paz, reconciliación y transición.
En ese sentido, subrayó la importancia de que las comunicadoras se apropien de sus narrativas y utilicen el periodismo para hacer visibles las realidades de sus comunidades.
Más de 200 periodistas forman parte de la red
La Red de Periodistas Venezolanas fue fundada en 2020 y actualmente cuenta con más de 200 periodistas registradas, tanto dentro como fuera del país. Entre sus integrantes se encuentran profesionales que trabajan desde Venezuela, así como periodistas migrantes o en situación de exilio.
La organización ha desarrollado becas de producción periodística, alianzas y programas de formación, además de proyectos como Redsonadoras, con el objetivo de responder a una deuda histórica con las mujeres que ejercen el periodismo.
Rojas señaló que las mujeres comunicadoras enfrentan impactos diferenciados durante la cobertura de situaciones complejas, especialmente cuando realizan trabajo de campo. Por ello, considera necesario que los equipos periodísticos incorporen mecanismos para reconocer esas vulnerabilidades y promover el cuidado colectivo.
Salud emocional y trabajo en red
Díaz recordó que las mujeres suelen asumir simultáneamente responsabilidades familiares, comunitarias y profesionales, una realidad que puede incrementar las cargas durante el ejercicio periodístico.
«Necesitamos estar bien para poder seguir contando esas historias», sostuvo al destacar la importancia de incorporar el cuidado psicoemocional como parte de las estrategias para enfrentar los desafíos de la profesión.
La formación también puso sobre la mesa la necesidad de superar la visión de un periodismo permanentemente definido por la crisis y comenzar a identificar capacidades, oportunidades de colaboración y nuevas formas de trabajo.
Reconstruir alianzas
Las periodistas consideran que el siguiente paso debe ser realizar un inventario de capacidades y necesidades del sector para identificar qué herramientas requieren tanto los profesionales como las audiencias.
«El siguiente paso es fortalecernos, tejer muchísimas alianzas», planteó Rojas, quien también llamó a cuestionar aquellas situaciones que durante años se han asumido como normales dentro de la sociedad venezolana.
La gira continuará en Mérida con una formación en la Universidad de Los Andes (ULA), que incorporará no solo a estudiantes de periodismo, sino también de ciencias jurídicas. La propuesta busca llevar conceptos como justicia, paz y transición a situaciones concretas de la vida cotidiana.
Una profesión que busca resistir y transformarse
El objetivo, más allá de formar periodistas, es consolidar una red capaz de acompañar, proteger y amplificar las voces de las comunidades.
Para las organizadoras, contar las historias de Venezuela desde sus regiones también significa recuperar la capacidad del periodismo para mirar el país en su conjunto, identificar realidades que permanecen invisibles y contribuir, desde la comunicación, a los procesos de transformación que atraviesa la sociedad.
[Fuente: El Impulso]
