La Santa Sede a las Naciones Unidas: El desarme es inaplazable

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El desarme es inaplazable, reiteró el arzobispo Christophe Z. El Kassis, observador permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas, ayer, 14 de octubre, en su intervención en la 81.ª Asamblea General de la ONU, en la que formuló estrategias básicas para intentar erradicar el hambre en el mundo.

El rearme no garantiza la paz

En un momento histórico en que “los conflictos y las divisiones están envenenando las relaciones internacionales” y “la confianza y el diálogo se debilitan”, el desarme se encuentra bajo una presión creciente, señaló el representante del Vaticano, subrayando que este camino no puede constituir una base duradera para la paz, ya que le resta recursos al desarrollo humano integral. El problema radica en que son los más vulnerables quienes sufren las consecuencias más graves de los conflictos. “Es necesario resistir a la tentación de aceptar la guerra como algo inevitable o de considerar el rearme como un prerrequisito para mantener la paz, así como a la tentación de considerar que no existen alternativas a la guerra”, afirmó el prelado, quien citó a León XIV, quien ha exhortado a hacer “esfuerzos creativos” para promover la paz.

Monseñor El Kassis se hizo portavoz del llamamiento de la Santa Sede a favor de un instrumento “jurídicamente vinculante que establezca prohibiciones claras sobre los sistemas de armas autónomas letales (LAWS), regule el desarrollo y el uso de la inteligencia artificial y garantice la responsabilidad y una protección sólida de la población civil y las infraestructuras necesarias para su supervivencia”. Y reiteró que el progreso tecnológico debe estar siempre al servicio de la persona humana y del bien común, y “nunca debe menoscabar la responsabilidad moral que acompaña las decisiones relacionadas con la vida humana”.

El desarme es inaplazable

Además, la Santa Sede insta al respeto de los compromisos internacionales vigentes, en particular en lo que respecta a la aplicación del Artículo VI del Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares (TNP). En su intervención en el debate de la ONU, monseñor El Kassis expresó, en nombre de la Santa Sede, el apoyo al Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares (TPNW) como instrumento complementario para el cumplimiento de estas obligaciones. Treinta años después de su adopción, la entrada en vigor del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares (TPCEN) se considera una prioridad urgente, al igual que el impacto devastador de las llamadas armas convencionales, como las minas, cuyo uso supone “una carga intolerable” para la población civil. En cuanto a la creciente militarización del espacio, la Santa Sede alienta a redoblar los esfuerzos para impedirla. “El desarme no es una aspiración abstracta. No puede posponerse a la espera de circunstancias más favorables”, reafirmó monseñor El Kassis.

Más recursos para eliminar la pobreza y la inseguridad alimentaria

La eliminación de la pobreza, que genera hambre y malnutrición, debe seguir siendo un tema central del compromiso común para lograr el desarrollo sostenible, añadió el observador del Vaticano en otro debate. Y evidenció la paradoja central de que, a pesar de producir alimentos suficientes para alimentar a todos, estos flagelos siguen siendo una realidad cotidiana para demasiadas personas. En consecuencia, no se trata simplemente de aumentar la producción, sino de intervenir en la raíz del problema, abordando lo que impide que las personas tengan acceso a alimentos suficientes, asequibles y nutritivos. Los conflictos, el cambio climático, las estructuras económicas desiguales e infraestructuras inadecuadas son factores que afectan, en particular, a los pequeños agricultores. “Es esencial que la comunidad internacional ponga la dignidad humana en el centro de su labor, lo que significa traducir los compromisos en favor de la erradicación de la pobreza y la seguridad alimentaria en voluntad política y destinar los recursos necesarios para los más necesitados”, concluyó monseñor El Kassis.

[Fuente: Vatican News]