El Santuario de Fátima, en Portugal, se llenó de fieles en la víspera de la fiesta de la Virgen de Fátima, celebrada este 13 de mayo, quienes acudieron para participar en el rezo del Rosario y en la tradicional procesión de las velas.
La luz de miles de velas encendidas iluminó la noche del 12 de mayo en el mismo lugar donde, hace 109 años, la Virgen de Fátima se apareció a los tres pastorcitos.
“Venimos como peregrinos y partimos como discípulos misioneros”
La Misa de este 13 de mayo en honor a la Virgen de Fátima la presidió Mons. Rui Manuel Sousa Valério, Patriarca de Lisboa. En su homilía, el prelado destacó que la peregrinación “no termina aquí”, sino que Fátima es “un punto de envío”.
“Venimos como peregrinos y partimos como discípulos misioneros, todo lo que vivimos aquí, la oración, el silencio, la reconciliación y la comunión, no puede quedar encerrado en Cova de Iría”, señaló.
En esta línea, invitó a que la experiencia en Fátima descienda a la vida de cada uno “y entre en nuestros corazones”, así como en todos los ámbitos de la vida: nuestros hogares, familias, trabajo, escuelas, y también “en las heridas y alegría de la vida cotidiana”.
Recordó además que, en sus apariciones, la Virgen llamó a la conversión y a la responsabilidad del amor: “La verdadera devoción a María nunca cierra el corazón, lo abre, nunca aisla, envía, nunca duerme, despierta”.
Según indicó el Santuario, este año 2026 también se conmemora el 45° aniversario del atentado al Papa Juan Pablo II en la Plaza San Pedro. Por ello, la Misa en Fátima se ofició con el cáliz que el pontífice polaco donó en una de sus visitas al lugar.
[Fuente: ACI Prensa]
