Los preparativos para la gira sudamericana de León XIV avanzan en Uruguay, Argentina y Perú, mientras las Iglesias locales centran la atención en su recuperación después de la intervención pulmonar.
Aunque mantienen la esperanza de recibir al Pontífice en noviembre, los representantes de las Iglesias de estos países insistieron en que su recuperación debe prevalecer sobre los preparativos. Así lo señalaron el cardenal Daniel Sturla, arzobispo de Montevideo; Alejandro Nicolás Musolino, obispo auxiliar de Córdoba; y Edinson Farfán, obispo de Chiclayo, en una rueda de prensa organizada por Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN).
La posibilidad de recibir al Papa en noviembre sigue vigente, pero los responsables eclesiales están dispuestos a reprogramar la gira o simplificar su agenda para favorecer la recuperación del Pontífice.
La recuperación del Papa, prioridad de las Iglesias
La expectativa por reencontrarse con León XIV se mantiene entre las comunidades peruanas, especialmente en Chiclayo. Farfán, su sucesor en esa diócesis, recordó que la visita representa una fuente de esperanza, pero subrayó que la salud del Papa debe prevalecer. “La visita del Papa ha significado para nosotros una esperanza. Nos interesa su salud, su recuperación, que sea óptima. Y si se trata de postergar el viaje, bien”, observó, sin descartar que el recorrido pueda realizarse en noviembre.
En Uruguay, el cardenal Sturla señaló que la organización de la visita continúa con la participación de las autoridades civiles, aunque insistió en que la recuperación del Pontífice es lo más importante. “Lo primero aquí es que estamos con una gran expectativa de que el Papa venga, pero ante todo en estos días rezando por la salud del Papa y por su bienestar para que pueda realmente estar bien, y eso lo ponemos por encima de cualquier deseo que tenemos”, apuntó.
El arzobispo reiteró que Uruguay recibirá al Pontífice cuando su estado de salud permita realizar el viaje con seguridad. La visita adquiere un significado particular en un país donde la secularización ha marcado la vida social y religiosa. Según los datos compartidos por el cardenal, cerca del 33 % de los uruguayos se reconoce como católico.
Una visita con impacto pastoral y social
En Argentina, la visita contempla espacios de encuentro con jóvenes, personas con discapacidad y población carcelaria, además de actividades en Buenos Aires, Córdoba y Luján. Según Musolino, el propósito es que la presencia de León XIV no se limite a las celebraciones multitudinarias, sino que impulse un trabajo pastoral sostenido.
Más allá de los encuentros previstos, Musolino planteó el desafío de dar continuidad a las enseñanzas del Pontífice después de su paso por Argentina. “Que no sea solamente el evento, sino que después continuemos con todo lo que nos dijo el Papa León”, señaló. El prelado también resaltó la disposición de los gobiernos nacional y provinciales para contribuir al desarrollo de la visita.
El paso de León XIV por Perú estará marcado por su historia personal y pastoral en el país, donde vivió durante años y acompañó a diversas comunidades. El itinerario contempla cuatro destinos —Lima, Chiclayo, Cusco y Pucallpa— y conecta las realidades de la costa, la sierra y la Amazonía peruana.
El regreso a Perú tendrá un significado especial para León XIV, quien dejó una huella pastoral en las comunidades que acompañó durante años. “Hablando de Perú, él llega a su casa. El Santo Padre llega a su casa”, señaló Farfán. El obispo de Chiclayo recordó que Prevost estuvo al frente de esa diócesis entre 2015 y 2023, por lo que su próxima visita representa una oportunidad de reencuentro para los fieles.
Abiertos a modificar el itinerario
La recuperación de León XIV será determinante para establecer si puede cumplir el itinerario completo de once días por Sudamérica. Ante la posibilidad de que sea necesario introducir cambios, Sturla aclaró que todavía no hay una decisión sobre un aplazamiento y que también podría optarse por reducir algunas actividades. “Estamos abiertos, por supuesto, si se realiza ahora la visita, a tener que aligerar algo la agenda del Santo Padre”, aseveró.
La prioridad, insistió Farfán, es garantizar que León XIV pueda recuperarse antes de emprender la gira. “Siempre queremos la salud del Santo Padre. Esto es lo primordial”, declaró. Por ello, las Iglesias están dispuestas a revisar el itinerario, reducir actividades y seguir las orientaciones de la Santa Sede, mientras mantienen la esperanza de recibir al Papa cuando su estado de salud lo permita.
El desafío para las Iglesias será dar continuidad al impulso pastoral que pueda generar la visita del Pontífice. En Uruguay, Sturla confía en que su llegada favorezca nuevos acercamientos a la fe; en Argentina, Musolino advierte un creciente interés de algunos jóvenes por encontrar en la Iglesia espacios de participación, escucha y acompañamiento.
Más allá de la realización de la gira, las Iglesias de los tres países aspiran a que la presencia del Pontífice renueve el impulso misionero y abra nuevos caminos de encuentro con las comunidades, respetando los tiempos de su recuperación.
[Fuente: CELAM]
