En una amplia entrevista publicada este domingo 4 de octubre en el diario italiano la Repubblica, el cardenal secretario de Estado de la Santa Sede, Pietro Parolin, que ha regresado de participar en la Asamblea General de la ONU en Nueva York, examina el contexto de varias regiones del mundo atravesadas por violencias y conflictos y reafirma que, para detener las guerras, es necesario salir «de la lógica del dominio y poner fin a las desigualdades».
La crisis del multilateralismo
El cardenal Parolin se detiene en la crisis del multilateralismo que, a su juicio, genera un «pesimismo generalizado, que también se respiraba en la ONU». Sin embargo, de la Asamblea conserva una nota positiva que tiene que ver con los «insistentes llamamientos a volver a los principios del derecho internacional». Esto puede ocurrir, precisa, con la condición –como subraya León XIV en Magnifica humanitas– de que se retomen universalmente los valores humanos fundamentales y de que se reafirme la voluntad política de cada protagonista de la vida internacional. Añade, además, que es la pérdida de confianza recíproca la principal causa de esta crisis:
«Solo un proceso de reforma continua, capaz de evaluar la eficacia de las estructuras actuales a la luz de las circunstancias cambiantes, puede dar vida a un multilateralismo renovado y adecuado».
De Irán a Gaza, gran preocupación
En relación con la situación en el Golfo, el cardenal expresa su gran preocupación «sobre todo por el precio que paga la población civil» y dice que observa con atención los contactos indirectos -dado que las conversaciones no han llegado a una solución «duradera»-, con la esperanza de que puedan abrir una brecha.
La preocupación se extiende a la situación humanitaria en Gaza, que «sigue siendo extremadamente difícil», y considera un verdadero «milagro» la reapertura de la escuela del Patriarcado Latino, que acoge a un millar de estudiantes: «una señal de esperanza que la Iglesia quiere ofrecer a todos».
Ucrania, una auténtica tragedia
En Ucrania, continúa en la entrevista el secretario de Estado, está teniendo lugar «una auténtica tragedia». La llegada del invierno aumenta la preocupación: «No se puede negar a un pueblo el derecho a defenderse».
Dicho esto, subraya nuevamente Parolin, para la Santa Sede es necesario «poner fin a las hostilidades», por lo que alienta toda iniciativa para alcanzar «un alto el fuego inmediato, completo y efectivo».
Concluye reafirmando la disponibilidad del Vaticano para ayudar «de cualquier manera», teniendo presente que lo que está en el centro es el estricto respeto del derecho internacional, ante la intensificación de los ataques que provocan la muerte de personas inocentes. «Una solución a largo plazo no puede prescindir de un compromiso renovado con la seguridad y la cooperación en Europa».
[Fuente: Vatican News]
