El pasado 24 de febrero, la Asociación de los Caballeros Católicos de la Arquidiócesis de Miami celebró el centenario de su fundación con un evento que incluyó conferencias sobre la vida del fundador, Valentín Arenas, reflexiones sobre la situación de Cuba, y una Misa celebrada por el Arzobispo Thomas Wenski en la Ermita de la Caridad de Miami.
Exactamente un siglo después de su fundación, más de 100 miembros de esta asociación cubana exiliada del Sur de La Florida, fundada en Cuba y refundada posteriormente en Miami, se reunieron el 26 de febrero para conmemorar el legado de su fundador. En la celebración participaron también algunos de sus familiares.
“Celebrar el legado de mi abuelo es un inmenso honor”, dijo Valentín Arenas, nieto del fundador de los Caballeros Católicos. “Para toda nuestra familia, mi abuelo fue un líder que nos dio un ejemplo increíble. Cien años significa que tuvo fundaciones muy fuertes. Mi abuelo era un hombre de ética y de honorabilidad y respeto hacia las personas”.
Arenas estuvo acompañado de su tía, Ana María Rebaza, hija del fundador, varios primos y otros familiares.
El programa del centenario comenzó con un brindis y continuo con la conferencia sobre la vida del fundador y la realidad de Cuba.
La celebración fue descrita como un hecho único en la historia eclesial moderna, destacando que, aunque la asociación nació en Cuba, ha mantenido su espíritu vivo en Miami con la aspiración de regresar algún día a una Cuba libre.
Participaron cientos de miembros, muchos de ellos veteranos con «espíritu joven», quienes compartieron mensajes de renovación para que la asociación siga siendo «semilla de algo nuevo» y dé un «sabor de evangelio» al mundo.
“Padre del laicado cubano”
Valentín Arenas Armiñán fue uno de los laicos más influyentes del catolicismo cubano del siglo XX, por lo que ha sido llamado “Padre del laicado cubano”, dijo Roberto Cortés, Caballero Católico y presidente de la Unión #8 de la iglesia St. Lázaro, en Hialeah, durante su presentación sobre la vida de Valentín Arenas, fundador de los Caballeros Católicos.
Arenas nació el 15 de diciembre de 1895 en Sagua La Grande, Cuba. Estudió leyes en España y recorrió varias ciudades europeas durante su estancia, lo que le permitió conocer diversas organizaciones de hombres católicos, despertando en él la idea de impulsar un movimiento similar en su patria.
Arenas fue “un líder nato que desarrolló un compromiso muy serio y responsable tanto en lo cívico, lo patriótico y lo religioso”, dijo Cortés. Pero su obra más significativa fue la fundación de la Asociación de los Caballeros Católicos.
Un violento ataque a su parroquia hizo que Arenas sintiera el llamado a defender la fe católica, y el 24 de febrero de 1926 fundara la asociación laica de hombres que primero fue una agrupación parroquial en Sagua La Grande y luego una asociación de carácter nacional.
La intensa y fecunda vida de esta agrupación católica de hombres “constituyó un movimiento sistemático que ofrecía un estilo de vida concreto al hombre católico cubano, sobre todo en momentos en que la presencia de los hombres en las iglesias y agrupaciones católicas era prácticamente nula”, dijo Cortés.
El movimiento creció con rapidez, y el 4 de enero de 1929 delegados de varias regiones del país constituyeron oficialmente la Asociación de Caballeros Católicos de Cuba con alcance nacional.
La asociación promovía la formación religiosa, jornadas de oración, ejercicios espirituales y compromiso patriótico bajo el lema “Dios, Patria y Caridad”. Para 1950 contaba con más de 400 miembros organizados en más de 150 uniones, y en 1963 había 193 uniones con más de 10,000 miembros.
Entre sus iniciativas se destacaron las Semanas Sociales Católicas, la primera celebrada en Sagua La Grande en 1938, y la segunda en Madruga en 1940.
Tras el cambio de régimen en Cuba, tanto Arenas como otros miembros de la asociación salieron al exilio. En 1961 Arenas se trasladó a Venezuela y posteriormente, en 1971, llegó a Miami.
Ese mismo año, el 7 de noviembre, fundó la Unión número 1 en la parroquia St. John Bosco en Miami, manteniendo las mismas bases de la identidad traída de Cuba y dando apertura a todos los hombres de diversas nacionalidades y culturas.
Arenas falleció el 16 de diciembre de 1979 en Miami, de una dolencia cardíaca.
Actualmente la asociación cuenta con 10 uniones en la Arquidiócesis de Miami. Se ha extendido a Nicaragua, y se está viendo la posibilidad de restablecer su presencia en Cuba.
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La esperanza de un renacer para Cuba
A pesar de la difícil realidad que atraviesa Cuba como las epidemias, la escasez de medicinas, la escasez de recursos, las tensiones sociales y las limitaciones económicas que forman parte del día a día, el sacerdote cubano Alberto Reyes quiso enfocarse en “el renacer que hay en Cuba de la esperanza”.
El sacerdote camagüeyano, conocido por sus críticas reflexiones sobre la situación política y social de su país, dijo que “como nunca antes habíamos visto la posibilidad de un cambio tan cerca. Hay muchísima esperanza en que pueda haber una transición. La transición significará un rehacer del país en todo sentido”.
“Materialmente hay que rehacer el país. Va a haber trabajo para todas las profesiones. Y hay que rehacer al cubano”, indicó el sacerdote.
Al mismo tiempo, dijo que se ha encontrado “con mucha gente que no habla solamente de la necesidad de salir (del país) o de necesidades materiales, sino de gente que está buscando un cambio interior”.
Explicó que, en su parroquia en Cuba, mucha gente “quiere para sus hijos una espiritualidad, una vida diferente”. Y destacó que ha notado el incremento de catecúmenos jóvenes que van a su parroquia pidiendo los sacramentos del bautismo y del matrimonio religioso.
El P. Reyes señaló que es muy importante la visión que pueden aportar las personas mayores a los jóvenes para que “se enamoren del cambio en Cuba. Y que ese momento del cambio ya se está acercando”.
[Con información de The Florida Catholic Media]

