Al reanudar el camino hacia nuestros centros en este nuevo año, la Comisión de Educación de la Conferencia Episcopal Venezolana envió un saludo lleno de esperanza a cada docente, a cada estudiante, a cada familia y a cada miembro de la comunidad educativa nacional. Se unieron al deseo de que la educación sea el espacio donde se consoliden la paz y la justicia, reconociendo que, a pesar de las dificultades, el espacio educativo sigue siendo el lugar más sagrado para sembrar la semilla de la fe, el compromiso con los valores de justicia y libertad que guían nuestra existencia.
A continuación el mensaje de monseñor Carlos Enrique Curiel Herrera, Obispo de Carora y Presidente de la Comisión de Educación de la Conferencia Episcopal Venezolana, con motivo de la apertura del nuevo año escolar, en el contexto actual en Venezuela.
Mensaje de esperanza
Dirigiéndose a los estudiantes y profesores, el prelado expresó su deseo de que el Señor los acompañe en cada paso que den, que su luz, revelada en la recién celebrada Epifanía, brille en sus corazones, y que la alegría de este encuentro renueve sus fuerzas para servir con fidelidad evangélica. Pedimos a san José Gregorio Hernández —continúa el comunicado del obispo— que nos conceda su sabiduría y humildad en el servicio, y a la santa madre Carmen Rendiles Martínez, que nos enseñe a educar con esa ternura que transforma vidas.
La invitación a construir la paz
De ahí la invitación a todos los niños, niñas, adolescentes, jóvenes y demás miembros de las comunidades educativas a «presentar sus herramientas de estudio y aprendizaje como instrumentos para la construcción de la paz en el país». Que el inicio del año escolar «sea una oportunidad para escucharnos unos a otros, discernir la voluntad de Dios, orar por la armonía y la paz en Venezuela, y renovar nuestro compromiso de mantener nuestras escuelas como espacios seguros para la construcción de ciudadanía, democracia, justicia y paz».
[Fuente: Vatican News]
