De la mano del equipo del Centro de Innovación Educativa (CIED) de la Extensión Social de la UCAB, cuatro estudiantes de educación básica del colegio «Dr. Prisco Villasmil», adscrito a la red Fe y Alegría y ubicado en el sector Antímano, le sacaron el jugo a su kit de robótica y obtuvieron el segundo lugar en el reto «AI For Good 2026», que formó parte del Torneo Regional «Robotic for Good Youth Challenge», patrocinado por la Organización de Naciones Unidas (ONU).
El evento reunió, el pasado 21 de marzo en el Colegio La Salle de Valencia, estado Carabobo, a 24 equipos del centro y occidente del país (Caracas, Aragua, Barinas, Carabobo, Mérida, Trujillo y Zulia) en las categorías Junior (para concursantes nacidos entre 2010 y 2013) y Senior (para los nacidos entre 2006 y 2009).
La competencia de este año contempló el reto principal titulado «Agricultural Challenge», en atención a las indicaciones de la ONU y del Objetivo de Desarrollo Sostenible número 2 (seguridad alimentaria y agricultura sostenible).
Se exigió a los participantes el diseño de prototipos robóticos que simulen procesos agrícolas (siembra, riego, cosecha y clasificación de frutos) en una granja inteligente.
Aprender y competir «sacándole el jugo» a los recursos disponibles
Los alumnos de sexto grado ganadores del segundo lugar, Amaury Díaz (11), Isaac Linares (11), Darwin González (13) y Grenyely Rujano (11) se entrenaron con la dotación disponible en la Sala Maker del Parque Social Manuel Aguirre de la UCAB, pues no cuentan en su plantel con los equipos para practicar la robótica.
Aunque la mayoría de los colegios con los que compitieron cuentan con tecnologías más nuevas y de mayor capacidad para responder a los retos, el equipo de Fe y Alegría los superó porque «lo que hicieron fue sacarle el jugo, lo máximo que podían sacarle, al kit en esas funcionalidades», explicó el profesor Javier Herrera, coordinador de Robótica Educativa del CIED UCAB.
Herrera indicó que el CIED, aunque no tiene los equipos más recientes de LEGO, conoce cómo funcionan esos kits que tienen escuelas mejor dotadas. Lo que hicieron fue instruir a los niños del «Dr. Prisco Villasmil» sobre esas posibilidades, luego de lo cual ellos mismos diseñaron cómo compensar las deficiencias.
Este reto en Valencia requería el manejo de comandos de distancia, tiempo, rotaciones y movimientos que, ante las limitaciones de sus kits, obligó a los niños a diseñar su prototipo «manejando la rotación de los motores, la programación, los giros, el desplazamiento y calcular las distancias, todo de forma manual, mecánica, porque no tienen sensores», añadió Herrera.
«Nosotros les orientamos, pero la decisión de lo que van a hacer es de ellos, ellos deciden si trabajan con Lego NXT o Nezha de Microbit», sostuvo Herrera.
El profesor dijo que los muchachos manifestaron su deseo de aprovechar la ventaja y la experiencia adquiridas en este reto para competir en las Olimpiadas Nacionales de Robótica (WRO Venezuela) que se realizarán en junio.
«Unos compañeros de ellos trabajaron también con los kits de Microbit para Do Your Bit, que no es propiamente una competencia, sino un reto que se les propone para resolver problemas del mundo real, siempre en relación con los ODS. Tres equipos de los compañeros de ellos presentaron algunas soluciones a problemas que ven en su comunidad utilizando la tecnología con la tarjeta Microbit para resolver un problema vinculado a los Objetivos de Desarrollo Sostenible agua y saneamiento (ODS6), industrialización y manejo tecnológico en la industria (ODS9) y ciudades sostenibles (ODS11)».
Avanzar en el pensamiento computacional y reducir brechas digitales
Javier Herrera expresó su satisfacción por el rendimiento de los niños. «A mí me ha tocado crecer con ellos», explicó sobre su propio aprendizaje como educador de una especialización como la robótica que, aunque teniendo conocimientos de informática, le era ajena hace una década.
Con ellos trabaja desde iniciación en la robótica, en cuarto grado de primaria, como parte del trabajo que la Extensión Social de la UCAB despliega en las comunidades aliadas en las parroquias aledañas al campus de Montalbán.
En una primera etapa, los escolares aprenden con los profesores de la universidad —y con los estudiantes del Servicio Comunitario— los fundamentos de «iniciación, programación y algoritmos con los programas de Lego, que son muy intuitivos para programar por bloques», explicó el docente.
Herrera indicó que han trabajado cercanamente con cinco colegios, pero que, dados los recursos disponibles, se apoyan en la formación de los profesores, a través de un diplomado en pensamiento computacional, «para que sean ellos nuestros motores y nuestros aliados directos del trabajo con los niños».
«La robótica y la tecnología son medios, recursos que nosotros utilizamos para que ellos puedan desarrollar sus habilidades en pensamiento computacional que es lo fundamental», remarcó.
Entre la primera y la segunda cohorte de ese diplomado se han certificado 55 docentes y está en desarrollo la tercera cohorte que cuenta con cuatro secciones, que suman otros 72.
La necesidad de patrocinio
Herrera no pierde de vista que con la crisis económica nacional la Extensión Social ha visto mermados sus patrocinantes. «En los últimos años nos ha ayudado la Fundación Banco Mercantil y la Fundación Telefónica —en algún momento la Fundación Banco Provincial—, que han estado siempre atentas a lo que nosotros hemos estado haciendo».
Dijo que necesitan computadoras para programar los kits y algunos kits más para llegar a más niños y a más escuelas.
«Tanto la ‘Dr. Prisco Villasmil’, como la ‘José María Vélaz’, que estuvieron en este proyecto, son escuelas que se esfuerzan y han hecho su máximo esfuerzo sin tener equipos de robótica. Los equipos de robótica que están usando son los que nosotros les prestamos. En cada competencia, estos dos colegios se desplazan con equipos de la UCAB porque no tienen equipos propios».
«Hay otros colegios de Fe Alegría, escuelas nacionales o de la AVEC que sí logran tener equipos y les hemos ayudado a darles uso, que es el caso del ‘San José Obrero’, ‘Andy Aparicio’ y ‘Luis María Olaso’. Los hemos ayudado a que se motiven, se activen y recuperen esos equipos para ponerlos a trabajar en pro del desarrollo de las habilidades de los chicos», comentó Herrera.
La maestra aprende con sus alumnos
Ingrid Díaz es «la orgullosa maestra» del equipo ganador del «Dr. Prisco Villasmil» de Fe y Alegría, donde labora desde hace 35 años.
«No nos trajimos el primer premio, pero es un honroso segundo lugar. Las otras escuelas tienen los kits muy adelantados, de última generación, pero ellos no se sintieron desplazados, al contrario, decían: sí vamos a ganar, lo vamos a lograr. No importa que no lleguemos de primeros, pero estamos allí, estamos en la lucha. Ellos, en los últimos dos meses, adquirieron aquí en la UCAB todo lo necesario para lograr este segundo lugar, que para nosotros es el primero», manifestó.
Agregó que en el colegio no cuentan con los recursos para las clases prácticas de materias como Programación o Informática.
«Vemos el área de Telemática, pero es completamente diferente, es pura teoría. Tenemos personal que trabaja con los estudiantes para programación, pero de quinto y sexto año, porque salen técnicos medios», relató Díaz.
La maestra dijo haberse sentido «cómoda» en el acompañamiento «porque también he aprendido junto con ellos, he conocido términos que no conocía, porque nosotros somos como analfabetas tecnológicos (…) no tenemos todas las herramientas necesarias para transmitirles a los niños estos conocimientos y menos en el área de robótica y programación».
Agradeció el apoyo de los profesores de la UCAB porque «desde noviembre, que estamos viniendo dos veces a la semana a la universidad, los niños han avanzado y han crecido en conocimientos, en aprendizaje y han adquirido las herramientas necesarias para armar su robot. Ellos mismos decidieron qué era lo que iban a trabajar».
[Fuente: Elvia Gómez / Fotos: Estefanía Rodríguez]





