El sínodo de la sinodalidad, convocado por el Papa Francisco en 2021 es un proceso global de reflexión eclesial centrado en el tema «Por una Iglesia sinodal: comunión, participación y misión». Tras cuatro años de escucha y discernimiento, la Arquidiócesis de Caracas ha culminado la fase de apropiación del documento final del Sínodo de la Sinodalidad. Este proceso, que inició en 2021 por convocatoria del Papa Francisco, ha movilizado a cientos de comunidades parroquiales en la capital venezolana hacia una profunda conversión.
A continuación, el Padre Leonardo Marius, párroco de la parroquia Santo Domingo de Guzmán y encargado del proceso de apropiación en la Arquidiócesis, comparte las conclusiones y los horizontes de una Iglesia que busca «echar la red» hacia una misión más inclusiva y corresponsable.

“En nuestra arquidiócesis, hemos realizado todo el proceso propuesto para la iglesia universal, comenzando en febrero del 2022. Luego de realizar consultas (para escuchar al pueblo de Dios), encuentros, reflexiones y propuestas diversas, hemos culminado la apropiación del documento final de la Sinodalidad este mes de marzo de 2026 con la presentación de los aportes de las diversas parroquias y arciprestazgos.
Lo que comenzó como una respuesta a la convocatoria del Papa Francisco se ha transformado en un proceso de conversión personal, eclesial y pastoral que busca, por encima de todo, el «sueño misionero de llegar a todos» siguiendo el modelo de iglesia que nos dejó el Concilio Vaticano II y el Concilio Plenario de Venezuela.
Un camino de escucha en tres etapas
Lo vivido en nuestra arquidiócesis no fue un evento aislado, sino un despliegue orgánico de participación:
- La consulta universal (2022-23): Con más de 300 consultas grupales en parroquias, colegios y organizaciones sociales y empresariales, la Iglesia capitalina se preguntó cómo realizar hoy ese «caminar juntos» para anunciar el Evangelio.
- La fase de síntesis (2024): Tras la publicación de la primera síntesis universal que fue devuelta a las diócesis, se realizaron 100 consultas focalizadas que nutrieron el Instrumento de Trabajo para la segunda sesión del Sínodo.
- La apropiación del documento final (2025): Tras la sesión de octubre de 2024, la arquidiócesis dedicó un año entero a estudiar y discernir las prioridades para su aplicación en el bienio 2025-26.
En esta etapa impulsada por la Vicaría de Pastoral, se realizaron cinco asambleas de agentes de pastoral, cinco asambleas en las parroquias y vicarías correspondientes a los cinco capítulos del documento, así como dos asambleas arciprestales en cada arciprestazgo, una al inicio para motivar el trabajo y otra al final para evaluar el proceso de apropiación.

El equipo de trabajo organizó la reflexión a partir de la pregunta: ¿Qué aspectos, afirmaciones u orientaciones pastorales del Documento Final del Sínodo debemos asumir de modo prioritario en la acción pastoral de la arquidiócesis de Caracas?El trasfondo de esta interrogante tiene como objetivo comprender que somos corresponsables por el bautismo de la misión de la iglesia y, asumir los desafíos y las prioridades pastorales para un futuro plan pastoral para nuestra arquidiócesis construido desde las comunidades.
Conclusiones más sobresalientes del proceso sinodal en Caracas
El documento que resume todo el trabajo hecho por la Arquidiócesis de Caracas en los encuentros del 2025 presenta un llamado del Espíritu a la conversión personal, pastoral y eclesial, instando a la Iglesia a volver al «primer amor» y caminar juntos sin miedo. Se enfatiza la recuperación de la dignidad bautismal del laicado para fomentar la corresponsabilidad y la santidad en el caminar juntos como iglesia, superando tendencias al clericalismo que son contrarias al espíritu de la eclesiología del Vaticano II.
Entre las prioridades mencionadas, se encuentra la creación de ministerios para acompañar a personas alejadas, como divorciados vueltos a casar, y a sectores vulnerables como presos, ancianos y personas con discapacidad. Se propone fortalecer la pastoral juvenil, familiar y catequética bajo una clave sinodal que valore la diversidad de carismas y la escucha activa. Los aportes subrayan que la fraternidad es indispensable para la sinodalidad y aboga por una formación continua que permita pasar de una «pastoral de mantenimiento/ritualista» a una decididamente misionera/profética y social.

Aspectos recurrentes
Lo que más se repite a lo largo de las asambleas es la necesidad de conversión en el liderazgo al estilo de Jesús y la importancia de la formación integral de los laicos:
- Formación integral: Es el punto más mencionado. Se requiere formación no solo doctrinal, sino en discernimiento, Doctrina Social de la Iglesia y herramientas espirituales y organizativas para consejos pastorales.
- Protagonismo del laicado: Recuperar la dignidad bautismal para que los laicos no sean solo colaboradores, sino corresponsables activos en la comunidad cristiana.
- Superación del clericalismo: Se menciona con insistencia la necesidad de superar el «clericalismo», favoreciendo un liderazgo desde el servicio, la escucha y no desde el poder y centralismo.
- Conversión misionera: Pasar de una pastoral individualista («pesca con caña») a una de conjunto («pesca con red»).
Impacto en el entorno y realidad venezolana
Los aportes muestran una Iglesia que busca ser respuesta ante la crisis de esperanza y el tejido social fracturado de Venezuela:
- Atención a las «periferias» existenciales: Se propone la creación de ministerios para acompañar a los «descartados»: pobres, presos, adultos mayores abandonados y personas con discapacidad.
- Mayor inclusión:
- Eclesial: Nuestras comunidades muchas veces están cerradas en sí mismas. Se pide la conversión hacia una iglesia en salida, de puertas abiertas a todos.
- Social: A su vez, se evidencia la exigencia de una iglesia que construya puentes, que colabore con la sociedad a superar la polarización.
- Transparencia y rendición de cuentas: En un contexto país donde la recuperación de la confianza institucional es clave, se propone fortalecer los Consejos Económicos para manejar recursos con criterios evangélicos y transparencia en la rendición de cuentas ante la comunidad.
- Cultura digital: Se reconoce que el entorno digital es vital para la misión, proponiendo incluso la creación de un «apostolado digital» para evangelizar y evitar la polarización.
Los mayores retos para la Arquidiócesis de Caracas
El documento identifica desafíos estructurales y de mentalidad muy profundos:
- Pasar de decisiones unilaterales al discernimiento comunitario, como método oportuno para la toma de decisiones y priorización de urgencias.
- El reto de crear y formalizar ministerios de escucha y acompañamiento para personas alejadas o en crisis espirituales/existenciales.
- Pasar de una presencia meramente cultual a una presencia cercana en hospitales, cárceles y espacios culturales/deportivos, delegando responsabilidades reales a los jóvenes.
- El desafío de establecer «indicadores objetivos» para evaluar el trabajo pastoral.
Desafíos y Horizontes
Todo este proceso sinodal, que sin duda es progresivo y lento como todo proceso de verdadera conversión, ha despertado un gran interés en el laicado caraqueño siendo este un fruto visible del Espíritu Santo, y que gracias al impulso que le está dando nuestro arzobispo monseñor Raúl Biord, junto a la Vicaría de Pastoral, del Consejo Presbiteral y de los secretariados arquidiocesanos, sigue avanzando para cumplir su cometido.
Concluida esta fase de apropiación, la nueva fase, se propone renovar y fortalecer en clave sinodal las estructuras de participación, especialmente los Consejos Pastorales (parroquiales, arciprestales y diocesanos) bajo una espiritualidad de escucha y corresponsabilidad, asegurando la real participación y representatividad de las comunidades, pastorales y carismas presentes en las comunidades.
Metodológicamente, se propone asumir el discernimiento comunitario – el método de la Conversación en el Espíritu – para la toma de decisiones, estableciendo indicadores objetivos para medir los frutos pastorales”.
La arquidiócesis de Caracas, luego de haberse dedicado todo un año al estudio sistemático del documento final de la Sinodalidad, desea avanzar hacia una Iglesia constitutivamente misionera que, en palabras del Pbro. Leonardo Marius, «alcance, abrace, escuche y acompañe a todos, al estilo de Jesús “el Nazareno”, que sigue caminando entre nosotros».
[Fuente: Prensa Arquidiócesis de Caracas]
