Janeth Márquez recomendó que los menores permanezcan junto a sus padres y que se habiliten espacios adecuados para ellos.
Cáritas Venezuela busca activar su Sistema de Alerta, Monitoreo y Atención en Nutrición y Salud (Saman) en los albergues transitorios para prevenir la desnutrición entre los niños afectados por el doble terremoto del 24 de junio.
Janeth Márquez, directora ejecutiva de la organización oficial de la Iglesia Católica, explicó en el programa Punto y seguimos, de Radio Fe y Alegría Noticias, que Naciones Unidas proporcionó insumos para poner en funcionamiento este sistema y garantizar una alimentación balanceada a los menores que perdieron sus hogares y pertenencias.
Señaló que están cerrando la primera fase de socorro y ahora comienza una segunda etapa, enfocada en identificar con mayor precisión la situación de cada familia: quién perdió su vivienda, quién sufrió daños parciales, quién permanece en refugios y quién fue recibido por familiares.
Asimismo resaltó que la prioridad de Cáritas sigue siendo atender las necesidades básicas de las familias afectadas.
Donaciones prioritarias
Márquez señaló que la organización continúa necesitando alimentos no perecederos para preparar kits que permitan alimentar durante 15 días a una familia de cinco personas.
Igualmente solicitó ropa interior nueva para adultos y niños, toallas, sábanas, agua, productos de higiene y medicamentos.
Entre los fármacos mencionó los destinados a personas con hipertensión, diabetes y asma, así como para atender resfriados durante los meses de lluvia. También requieren alcohol, algodón y agua oxigenada.
Márquez informó que docentes de la Asociación Venezolana de Educación Católica (AVEC) se están organizando para acompañar a los niños en los albergues.
Precisó que la intención es crear espacios de recreación y acompañamiento en este período vacacional, más que centrarse en actividades de enseñanza.
Por ello, Cáritas Venezuela ya está gestionando los permisos necesarios para que los docentes puedan ingresar a estos espacios.
Adicionalmente pidió a la sociedad civil y a la Iglesia mantener tolerancia cero frente a cualquier forma de abuso contra niños y adolescentes durante la emergencia.
Recomendó que los menores permanezcan junto a sus padres y que se habiliten espacios adecuados para ellos. Paralelamente llamó a respaldar a las organizaciones que trabajan específicamente con esta población.
