El avión de ITA Airways con el Papa León XIV a bordo despegó del Aeropuerto Internacional de Argel Houari Boumédiène a las 10.16 (hora local). El vuelo de hoy, 15 de abril, con destino a Camerún, segunda etapa de los cuatro países visitados por el Pontífice en su viaje apostólico por África, durará unas cinco horas. El aterrizaje en el aeropuerto internacional de Yaundé-Nsimalen tuvo lugar a las 14:57 hora local.
La visita al orfanato Notre Dame d’Afrique
Antes de la salida, esta mañana, tras despedirse de la Nunciatura Apostólica, el Pontífice visitó brevemente el orfanato Notre Dame d’Afrique, gestionado por las Hermanas Misioneras de la Caridad. Así lo ha informado la Sala de Prensa de la Santa Sede en su canal de Telegram, precisando que «los niños representaron una breve obra para el Papa, quien luego los saludó a ellos y a las hermanas antes de dirigirse al aeropuerto».
Telegramas a los jefes de Estado
En un telegrama dirigido al presidente de la República Popular Democrática de Argelia, el Papa expresa su «profunda gratitud» por la «cálida acogida y hospitalidad» que recibió durante su visita al país.
Y mientras sobrevolaba sus espacios aéreos envío saludos al pueblo de Niger, “junto con la seguridad de que rezo para que el Todopoderoso los bendiga a todos con fortaleza y concordia”. De igual modo a la República del Chad “mis mejores deseos, acompañados de mis oraciones, e invoco sobre la nación las bendiciones divinas de la reconciliación y la unidad”. Y a la nación nigeriana: “Asegurándoles que los tengo presentes en mis oraciones, invoco con alegría sobre la nación las bendiciones de sabiduría y unidad de Dios Todopoderoso”.
Fuerte llamamiento a la unidad
«Que tous soient un», «May they all be one», «In Illo uno unum». Tres idiomas, tres llamamientos a la unidad: en los dos primeros casos se trata de un pasaje del Evangelio de Juan; en el último, en cambio, del lema de León XIV tomado de un sermón de san Agustín, que expresa la idea de que «aunque los cristianos seamos muchos, en el único Cristo somos uno». Este es el marco temático en el que se inscribe la presencia del Pontífice en Camerún. Se alojará en Yaundé, la capital, pero también visitará Duala, centro económico de Camerún, y Bamenda, en el noroeste: una región azotada, desde 2013, por un conflicto sangriento y casi olvidado, que ha provocado miles de muertos y casi 500 000 desplazados internos.
El programa de la jornada
A su llegada al Aeropuerto Internacional de Yaundé-Nsimalen, el Papa será recibido por el primer ministro Joseph Dion Ngute y por el nuncio apostólico José Avelino Bettencourt. Tras la interpretación de los himnos nacionales y la presentación de las delegaciones, el Pontífice se trasladará al Palacio de la Unidad, residencia oficial del presidente Paul Biya, quien le dará la bienvenida junto a su esposa Chantal. Tras la visita de cortesía, que incluirá un encuentro privado y el intercambio de obsequios, León XIV se reunirá con los representantes de las autoridades, de la sociedad civil y del cuerpo diplomático, siempre en el Palacio Presidencial. Allí pronunciará su discurso, precedido por una intervención de Biya.
La siguiente etapa de este tercer día del viaje apostólico será la visita al Orfanato Ngul Zamba, una estructura financiada exclusivamente con donaciones, que acoge a jóvenes de entre 18 meses y 20 años. Allí, cantos y testimonios darán la bienvenida al Sucesor de Pedro quien, tras saludar a la comunidad, se trasladará a la sede de la Conferencia Episcopal de Camerún para una reunión privada con los obispos locales. La jornada concluirá en la Nunciatura Apostólica de Camerún, donde el Papa cenará en privado.
