La mañana de este miércoles se instaló la CXXV Asamblea Ordinaria Plenaria de Obispos donde aseguraron que, con un «sosegado discernimiento», reflexionarán sobre los desafíos de la iglesia en el contexto actual. Por cuarto año consecutivo, las palabras de apertura estuvieron a cargo del presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana, quien aseguró que la iglesia observa con interés la ley de Amnistía General.
«El anuncio de la discusión de una Ley de Amnistía esperamos que sea realmente una discusión; algo en el cual participemos todos; en la cual hayan acuerdos para que no queden inquietudes mayores; que ayude a garantizar la convivencia ciudadana. Esperamos conocer mejor los detalles de este proyecto para poder valorar su alcance real», manifestó Mons. Jesús González de Zárate en la lectura de sus palabras de Apertura.
El prelado estuvo acompañado del Nuncio Apostólico en Venezuela, monseñor Alberto Ortega; Cardenal Baltazar Porras, el primer Vicepresidente de la Conferencia Episcopal de Venezuela, Mons. José Luis Azuaje; el segundo Vicepresidente, Monseñor César Curiel; y el Secretario General, Mons. José Antonio Da Conceicao.
En un encuentro exclusivo con los periodistas, posteriormente, sobre el tema de la Amnistía General, Zárate precisó: «Estos días veremos qué tipo de aportes podemos dar a una ley. Que un Obispo entre a la redacción de una Ley no es su competencia. No es nuestra labor canónica».
El prelado reiteró el llamado a la liberación de todos los privados de libertad por razones políticas.
«La posición es clara: Nosotros hemos pedido la liberación de todos. No meramente la excarcelación sino la liberación. No bastaría solamente un gesto para quedar bien. Si queremos recuperar el dinamismo político, plural, en Venezuela debe darse un proceso completo de liberación. Lo que está en juego aquí es la convivencia ciudadana», expresó Zárate al tiempo que destacó que debe privar la transparencia en el proceso.
Monseñor Zárate aclaró que la Iglesia venezolana no pretende asumir un rol político frente a la situación nacional: «No nos acercamos a la realidad como políticos ni queremos que nuestro discurso se confunda con el de ellos. Nuestra perspectiva es la de pastores, basada en la fe y el Magisterio Social de la Iglesia».
Además reiteró la necesidad de reencuentro y reconciliación entres los venezolanos así como la necesidad de tolerancia, perdón, respeto mutuo como vía para superar la situación actual, bajo el imperio de la verdad y la justicia.
«Invitamos a todas las instancias de la vida social y eclesial a favorecer y promover iniciativas factibles y autenticas de encuentro, participación, resolución de las diferencias y entendimiento entre los sectores de nuestra sociedad», dijo, haciendo elusión a comunicados anteriores. Enfatizó que el bienestar de los ciudadanos deben prevalecer por encima de cualquier circunstancia.
La agenda
Dentro de los temas priorizados para tratar en esta Asamblea, monseñor Zárate puntualizó:
- El uso de la violencia para la solución de los problemas internos de una nación o en las divergencias existentes entre las naciones. Sobre todo, si como ha sido anunciado, existe la posibilidad cierta de otras intervenciones militares sobre nuestro país.
- La vigencia del Derecho Internacional y de la eficacia de las instituciones multilaterales que garantizarían su cumplimiento.
- La comprensión del alcance de soberanía, lo cual implicaría no solo la defensa de la capacidad de nuestro pueblo, la autodeterminación y la inviolabilidad de nuestro territorio frente a otras naciones o realidades armadas; como también el reconocimiento de la posibilidad del ejercicio de esa soberanía a través del ejercicio de los derechos civiles y políticos, y en especial del voto.
- La primacía de la persona y del bien común sobre otros intereses.
- El empobrecimiento generalizado y la migración forzada.
- La vigencia del Estado de Derecho y la reconstrucción de la institucionalidad nacional, conforme con la Constitución.
Será el próximo lunes 9 de febrero, a las 11:00 a.m. cuando el episcopado venezolano comparta con el país sus reflexiones en la acostumbrada lectura de su Exhortación Pastoral, fruto de este encuentro.
