Foro Penal: Más de 900 personas han sido acusadas de incitar al odio desde 2017

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Al menos 927 personas en Venezuela fueron acusadas de «incitación al odio» desde la aprobación, en 2017, de una criticada ley que hoy el Ejecutivo pide reformar, según datos difundidos este miércoles por la ONG Foro Penal, dedicada a la defensa de los presos políticos.

El vicepresidente de la organización, Gonzalo Himiob, dijo a EFE que «la mayoría de las veces» el delito de incitar al odio fue imputado junto con otros como terrorismo y asociación.

Según la ONG, seis de las personas acusadas de incitación al odio siguen detenidas y 638 tienen medidas restrictivas de su libertad.

La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, pidió esta semana al Parlamento, controlado por el chavismo, reformar la ‘Ley Constitucional Contra el Odio, por la Convivencia Pacífica y la Tolerancia’, impulsada por el hoy depuesto mandatario Nicolás Maduro, detenido en Estados Unidos tras su captura en enero, y promovida en su momento por la propia líder chavista.

Esta norma, que contempla la prisión de diez a veinte años a quien «fomente, promueva o incite al odio, la discriminación o la violencia» y otro tipo de sanciones, ha sido señalada por organizaciones y por la oposición como parte del «marco legal represivo» aplicado contra periodistas, defensores de derechos humanos y personas críticas al chavismo.

El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) exigió este miércoles en la red social X que sean «revisados y cerrados» los «procesos abiertos por la ley contra el odio» que, aseguró, «solo han servido para criminalizar la expresión».

«Es una norma contraria a los estándares sobre discursos de odio«, agregó.

La propia mandataria interina expresó el martes que, si bien cree «en los principios de esa ley», esta «lamentablemente fue mal aplicada» y «se hizo un uso abusivo» de ella.

Su hermano, el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, anunció la conformación de una «comisión especial» de once diputados que se encargará de redactar el proyecto de reforma.

En febrero pasado, el diputado oficialista había admitido un uso inadecuado de la ley y consideró posible su reforma.

Sin embargo, organizaciones de distinta índole exigen que la ley sea derogada.

La solicitud de reforma sucede poco después de que el Gobierno y un sector opositor culminaran el segundo ciclo del diálogo respaldado por Estados Unidos para una transición en Venezuela y luego de una visita al país suramericano de Human Rights Watch, la primera desde 2008.

Esta organización ha pedido modificar o derogar las leyes que «han permitido las violaciones de derechos humanos», entre ellas la del odio.

[Fuente: El Nacional]