«Los obispos auxiliares de Venezuela»

Iglesia Noticias

Según la tradición la figura del obispo auxiliar ha sido y lo es todavía discutida. La razón es sencilla, la condición episcopal conlleva en cierto sentido una vinculación muy estrecha, como si fuera una especie de matrimonio espiritual con la comunidad a la que se le asigna. Por ello no existen obispos sin más sino siempre vinculados a una comunidad concreta. Pensemos por ejemplo en el Papa, es en primer lugar, obispo de Roma. Todos los obispos residenciales tienen el “apellido” de ser obispo de “…Milán, Chicago, Monterrey, Medellín…”. Y generalmente no eran cambiados sino ligados de por vida a la primera comunidad que les fue asignada por la Santa Sede.

Sin embargo, con el tiempo, las necesidades obligaron a cambiar, mejor a trasladar un obispo de una sede a otra. Se dieron algunos casos en Venezuela durante la colonia. Fray Mauro de Tovar, obispo de Caracas fue trasladado a Chiapas en el siglo XVII. Mons. Mariano Martí, fue obispo de San Juan de Puerto Rico y luego trasladado a Caracas en el siglo XVIII. El primer arzobispo de Caracas, D. Francisco Ibarra había sido antes obispo de Guayana (Ciudad Bolívar) a comienzos del siglo XIX.

Los obispos residenciales solicitaron o le fueron asignados como ayudantes uno o varios obispos auxiliares. Esta práctica se remonta a los siglos VII-VIII, cuando obispos exiliados de Asia Menor y España ayudaban a prelados en Occidente, consolidándose su figura en el siglo XIII a raiz de las cruzadas, pues muchos prelados fueron expulsados o huyeron hacia occidente. Conservaron el título de obispo de la sede de donde provenían o se les confería el título de alguna de las diócesis desaparecidas después de la expansión del Islam principalmente por el norte de África. Durante todo el período colonial (siglos XVI-XVIII) no hubo en Venezuela obispos auxiliares. En realidad, solo tuvimos el obispado de Caracas y desde finales del siglo XVIII los obispados de Mérida de Maracaibo y de Guayana.

Según el actual código de derecho canónico (canon 403,3), se define su figura “…Cuando lo aconsejen las necesidades pastorales de una diócesis, se constituirán uno o varios Obispos auxiliares, a petición del Obispo diocesano; el Obispo auxiliar no tiene derecho de sucesión… Cuando concurran circunstancias más graves, también de carácter personal, se puede dar al Obispo diocesano un Obispo auxiliar dotado de facultades especiales”. Sin embargo, hoy día, muchos obispos de las grandes urbes prefieren nombrar a uno o varios sacerdotes como “vicarios episcopales” sin tener la consagración episcopal.

El primer obispo auxiliar en nuestro país fue Mons. Buenaventura Arias, como obispo auxiliar de Mérida de Maracaibo al servicio de Mons. Rafael Lasso de la Vega (1815-1829). Fue este prelado el primero que desde América Latina se dirigió directamente al Papa sin pasar por el Consejo de Indias como lo estipulaba el Patronato Eclesiástico concedido por los Papas a los Reyes de España. Siendo este nombramiento al margen de la Corona española, la diplomacia vaticana hizo al parecer una sabia jugada diplomática para no herir los reclamos hispanos. Le concedió el título de Obispo de Jericó con el remoquete de “in partibus infidelium”, es decir en territorio no sometido a dominio real español, con el encargo de ser “auxiliar” de Mons. Lasso de la Vega en el vasto territorio del obispado entre Caracas y Bogotá.

Habrá que esperar hasta la cuarta década del siglo XX, a finales del pontificado de Pío XI y los comienzos de Pío XII para conocer los primeros nombramientos de obispos auxiliares en nuestra patria.

El reto evangelizador

El crecimiento demográfico de Venezuela en el siglo XX fue asumido por la Iglesia Católica como un reto para atender la evangelización de nuestro extenso territorio con cercanía a la gente. Para 1900 Venezuela contaba con seis diócesis; desde la tercera década creció a diez, y a partir de mediados del siglo el crecimiento no se ha detenido contando en la actualidad con más de cuarenta diócesis incluidos los territorios llamados vicariatos apostólicos y la presencia de iglesias de ritos orientales católicos que cuentan con su obispo al frente.

La mayor parte de los obispos auxiliares nombrados fueron posteriormente promovidos a una sede residencial. Son pocos los que únicamente permanecieron siempre como auxiliares: Nicolás Eugenio Navarro, Ramón I. Lizardi, José Rincón Bonilla, Jesús María Pellín, Nicolás Bermúdez, todos ellos de Caracas. Y Mons. Luis Alfonso Márquez Molina de Mérida.

La mayoría han pertenecido al clero diocesano. Religiosos once distribuidos así: salesianos 4, eudistas 2, jesuitas 1, carmelitas 1, escolapio 1(fue auxiliar en Cochabamba, Bolivia), padres franceses 1, consolato 1.

Es bueno tomar en cuenta que algunos fungieron como obispos auxiliares en dos diócesis distintas: Mons. José Vicente Henríquez (Barinas y Caracas), Marcial Ramírez Ponce (Barquisimeto y Caracas), y Eduardo Herrera Riera (Cumaná y Barquisimeto).

No confundir obispo auxiliar con obispo coadjutor; este último es con derecho a sucesión cuando su superior deja el cargo por edad o renuncia. De ellos escribiremos, Dios mediante, una crónica para saber quiénes y cuántos han sido coadjutores en Venezuela. A continuación la lista completa de los obispos auxiliares que hemos tenido.

1.- Barinas: 2: José Vicente Henríquez Andueza sdb (1980-1985) y Alejandro Figueroa Medina (1986-1995).

2.- Barcelona: 1: José Manuel Romero Barrios (2012-2018).

3.- Barquisimeto: 3: Marcial Augusto Ramírez Ponce (1967-1970), Eduardo Herrera Riera (1970-1994) y José Luis Azuaje Ayala (1999-2006).

4.- Calabozo: 2: Antonio Ignacio Camargo (1947-1949) y Víctor Manuel Pérez Rojas (1998-2001).

5.- Caracas: 30: Miguel Antonio Mejía (1938), Nicolás Eugenio Navarro (1943.1960), Ramón I. Lizardi (1956-1972), José Rincón Bonilla (1956-1984), Luis Eduardo Henríquez Jiménez (1962-1972), Jesús María Pellín (1965-1969), Ramón Ovidio Pérez Morales (1971-1980), Marcial Augusto Ramírez Ponce (1972-1996), Vicente Ramón Hernández Peña (1974-1976), Alfredo José Rodríguez Figueroa (1974-1987), Miguel Delgado Ávila sdb (1979-1991), Jorge Liberato Urosa Savino (1982-1990), José Vicente Henríquez Andueza sdb (1985-1987), Mario del Valle Moronta Rodríguez (1990-1995), Rafael Padrón Sánchez (1990-1994), Ubaldo Ramón Santana Sequera fmi (1990-1991), Roberto Antonio Dávila Uzcátegui (1992-2005), Rafael Ramón Conde Alfonzo (1995-1997), José de la Trinidad Valera Angulo (1997-2001), Pedro Nicolás Bermúdez Villamizar cjm (1997-2009), Saúl Figueroa Albornoz (1997-2011), Luis Armando Tineo Rivera (2007-2013), Jesús González de Zárate Salas (2007-2018), Fernando José Castro Aguayo (2009-2015), Tulio Luis Ramírez Padilla (2012-2020), José Trinidad Fernández Angulo (2014-2021), Enrique José Parravano Marino sdb (2016-2019), Ricardo Aldo Barreto Cairo (2019-2024), Lisandro Alirio Rivas Durán imc (2021.2024), y Carlos Eduardo Márquez Delima (2021- ).

6.- Carora: 1: Carlos Enrique Curiel Herrera sch.p (2018-2021 Auxiliar de Cochabamba).

7.- Ciudad Bolívar: 2: Francisco de Guruceaga Iturriza (1967-1969) y José de Jesús Núñez Viloria (1982-1987).

8.- Cumaná: 4: Rafael Arias Blanco (1937-1939), Pedro Pablo Tenreiro Francia (1939-1954), Eduardo Herrera Riera (1965-1966), y Manuel Felipe Díaz Sánchez (1997-2000).

9.- Los Teques: 1: Pío Bello Ricardo sj (1977-1981).

10.- Maracaibo: 6: José Rincón Bonilla (1950-1956), José Alí Lebrún Moratinos (1956-1957), Antonio José López Castillo (1988-1992), William Enrique Delgado Silva (1995-1999), Castor Oswaldo Azuaje Pérez ocd (2007-2012), y Ángel Francisco Caraballo Fermín (2012-2017).

10.- Mérida: 6: Buenaventura Arias (1828-1831), Baltazar Porras Cardozo (1983-1991), Juan María Leonardi Villasmil (1994-1997), Luis Alfonso Márquez Molina cjm (2001-2013), Alfredo Enrique Torres Rondón (2013-2016), y Luis Enrique Rojas Ruiz (2017-2023).

11.- San Cristóbal: 1: Juan Alberto Ayala Ramírez (2020- ).

12.- Valencia: 4: José Joaquín Troconis Montiel (1977-1886), Nelson Antonio Martínez rust (1982-1992), José Sotero Valero Ruz (1998-2001), y Reinaldo del Prette Lissot (1993-1997).