La Presidencia de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) hizo una invitación a la unidad, la oración y la solidaridad tras el doble terremoto que golpeó a Venezuela el miércoles 24 de junio de 2026, especialmente en la región centro-norte del país. Mediante un comunicado dirigido “a todo el Pueblo de Dios que peregrina en Venezuela, y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad”, los obispos manifestaron su dolor por las víctimas y anunciaron acciones concretas para acompañar a las comunidades afectadas.
El episcopado venezolano describió la emergencia como un momento de “grave dificultad” para el país y recordó que los movimientos telúricos dejaron “una estela de pérdidas humanas, heridos y cuantiosos daños materiales que enlutan y conmueven a toda la nación”.
El mensaje, inspirado en el Salmo 46: “Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro auxilio pronto en las tribulaciones”, invita a mantener viva la esperanza cristiana en medio del sufrimiento.
Oración por las víctimas y cercanía con las comunidades afectadas
“Elevamos nuestras fervientes oraciones al Padre de las Misericordias por el eterno descanso de los fallecidos”, señalaron, al tiempo que pidieron “el consuelo divino para sus familiares y allegados” y la pronta recuperación de las personas heridas.
La Conferencia Episcopal manifestó una solidaridad especial con los habitantes de las zonas más golpeadas por la emergencia, entre ellas Caracas, La Guaira, Puerto Cabello, Morón, Tucacas y otras regiones donde, señalaron, “el dolor y la incertidumbre se hacen sentir con mayor fuerza”.
Convocan a una Jornada Nacional de Oración
Como respuesta pastoral a la tragedia, la Presidencia de la CEV convocó a una Jornada Nacional de Oración para el próximo domingo 28 de junio, con la intención de encomendar a Dios a las víctimas, los heridos, sus familias y todas las comunidades afectadas.
Los obispos exhortaron a cada diócesis, parroquia y comunidad cristiana a promover esta iniciativa para que la mayor cantidad de fieles pueda participar.
Pidieron que “la oración compartida sea bálsamo que mitigue las angustias y encienda la esperanza en cada hermano y hermana que sufre”, recordando a quienes atraviesan este momento de dolor que “no están solos, hay un pueblo y una Iglesia que camina a su lado”.
La Iglesia activa una red nacional de ayuda
Junto al llamado espiritual, la Conferencia Episcopal anunció la puesta en marcha de una red nacional de solidaridad en coordinación con Cáritas Venezuela y las Cáritas diocesanas. “La fe cristiana se hace viva a través de las obras”, afirma el comunicado al explicar que las instalaciones de la sede de la Conferencia Episcopal, ubicada en Montalbán, así como los templos parroquiales que se encuentren en condiciones seguras, funcionarán como centros oficiales de acopio.
La Iglesia solicitó la colaboración de la ciudadanía mediante donaciones de agua potable, alimentos no perecederos, medicamentos y ropa en buen estado para atender a las personas damnificadas.
Asimismo, invitó a quienes deseen realizar aportes económicos a canalizarlos a través de las cuentas oficiales de Cáritas Venezuela.
Agradecimiento al Papa y a la comunidad internacional
En su mensaje, la Presidencia de la CEV expresó también su gratitud por las muestras de cercanía recibidas desde distintos lugares. Los obispos agradecieron el apoyo de “las iglesias hermanas del continente, a Su Santidad el Papa León XIV y a la comunidad internacional por sus prontas manifestaciones de cercanía y afecto”.
Del mismo modo, reconocieron el trabajo de quienes participan en las labores de rescate y atención a la población afectada, destacando “el esfuerzo heroico de los cuerpos de Protección Civil, personal médico y voluntarios que arriesgan sus vidas en las labores de salvamento”.
El comunicado concluye con una invocación a la patrona de Venezuela, pidiendo que acompañe al pueblo en este momento de sufrimiento: “Que María Santísima, bajo la advocación de Nuestra Señora de Coromoto, Patrona de Venezuela, nos cubra con su manto maternal, nos alcance la fortaleza necesaria para superar esta prueba y nos mantenga unidos en el amor fraterno”.
[Fuente: CELAM]
