Este miércoles 10 de diciembre, el Gran Priorato de la Orden Militar y Hospitalaria de San Lázaro de Jerusalén, en Venezuela, denunció «los graves atropellos sufridos en el Aeropuerto Internacional de Maiquetía, Venezuela, por Su Eminencia el Cardenal Baltazar Enrique Porras Cardozo, Protector Espiritual de nuestro Gran Priorato, y por el Excmo. Sr. Dr. José Antonio Rodríguez Rodríguez, Gran Prior de la Orden en Venezuela, acompañado de su señora esposa». La información fue confirmada por fuentes cercanas al Arzobispo Emérito de Caracas.
En un comunicado firmado por el Canciller de la Orden, Don José Leonardo Carta Tirado, a la atención de la Secretaría de Estado de Su Santidad, Ciudad del Vaticano y el Gran Priorato de la Orden Militar y Hospitalaria de San Lázaro de Jerusalén en España, se denunció la anulación y confiscación del pasaporte de su Eminencia, «aún cuando es un pasaporte del Estado Vaticano, emitido en virtud de su dignidad cardenalicia y con las prerrogativas diplomáticas que le corresponden como Príncipe de la Iglesia Católica». Detallan que al prelado venezolano se le negó el embarque.
«Funcionarios de la policía de inmigración retuvieron injustificadamente a Su Eminencia el Cardenal Porras y al Gran Prior con su esposa. Se procedió a la confiscación y anulación del pasaporte venezolano del Cardenal, impidiéndole abordar el vuelo pautado hacia Bogotá, con conexión a Madrid, donde debía participar en la solemne ceremonia de investidura como Protector de la Orden», precisa el texto.
También denuncian que el Cardenal fue sometido a un «trato humillante, incluyendo requisa de sus efectos personales y vestimenta, con la utilización de perros antidrogas, mientras su equipaje fue removido del avión».
Estos actos, según explican, constituyen una violación flagrante del Derecho Internacional, en particular:
- Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas (1961):• Artículo 29: La persona del agente diplomático es inviolable. No puede ser objeto de ninguna forma de detención o arresto United Na… +1.
- Artículo 31: Los agentes diplomáticos gozan de inmunidad de la jurisdicción penal, civil y administrativa del Estado receptor oas.org.
- Artículo 36: Los efectos personales y equipajes diplomáticos están exentos de inspección salvo casos excepcionales, y siempre con respeto a la dignidad del agente oas.org.
- Principios de la Carta de las Naciones Unidas: que garantizan la igualdad soberana de los Estados y el respeto a las prerrogativas diplomáticas de sus representantes
Por tal razón, la Orden Militar y Hospitalaria de San Lázaro de Jerusalén, en Venezuela, solicita que la Secretaría de Estado del Vaticano eleve protesta formal ante las autoridades venezolanas por la violación de las prerrogativas diplomáticas de Su Eminencia el Cardenal Baltazar Porras; que el Gran Priorato de España se solidarice institucionalmente y comunique este atropello al Gran Maestre de la Orden, a fin de que se tomen las medidas necesarias para salvaguardar la dignidad de nuestros Protectores y autoridades; y que se exija la restitución inmediata de los documentos confiscados y la garantía de libre tránsito internacional para Su Eminencia, conforme a las normas internacionales vigentes.
Al momento de la redacción de este artículo, no se ha emitido comunicado alguno por parte de la Conferencia Episcopal de Venezuela; ni de la Arquidiócesis de Caracas ni del equipo de prensa del Cardenal.
El Gran Priorato de la Orden Militar y Hospitalaria de San Lázaro de Jerusalén, en Venezuela, se trata de una subdivisión de la Orden Militar y Hospitalaria de San Lázaro. Esta división tiene presencia en Venezuela desde 1925.
La Orden Militar y Hospitalaria de San Lázaro es una antigua orden militar y hospitalaria católica, fundada en Jerusalén alrededor de 1119 para cuidar a los leprosos y peregrinos, evolucionando hacia una orden de caballería honorífica que sigue activa hoy, enfocada en la caridad y la fe, admitiendo miembros de diversas confesiones, con gran presencia histórica en Francia e Italia. Tiene miembros en Europa (Francia, Países Bajos, Suecia, Irlanda), América (Cuba, con santuario importante) y Asia (Sri Lanka).
Episodio en Trujillo
El pasado octubre, Porras denunció que las autoridades del país le impidieron viajar hasta Isnotú (estado Trujillo), donde tenía previsto asistir a una misa por el natalicio del médico José Gregorio Hernández, el primer santo venezolano, quien es oriundo de esa localidad.
El cardenal aseguró entonces que a él y a las otras personas con las que viajaba se les impidió dirigirse a Isnotú por tierra, desde un aeropuerto en el estado Lara (cercano a Trujillo), en el que, dijo, estuvieron «rodeados de una cantidad de militares armados hasta los dientes».
El jerarca explicó que debió viajar hasta ese aeródromo tras recibir una presunta suspensión del vuelo en el que tenía previsto viajar a Trujillo y que al final -según explicó- sí «salió y llegó de forma correcta a (la ciudad de) Valera».
Días antes de ese incidente, en la víspera de la canonización de Hernández, que tuvo lugar 19 de octubre pasado, Porras afirmó en Roma que la situación en Venezuela es «moralmente inaceptable» y mencionó que «la merma del ejercicio de la libertad ciudadana, el crecimiento de la pobreza» y «la militarización como forma de gobierno», entre otros, «configuran un panorama que no ayuda a la convivencia pacífica».
