Papa León XIV llama a poner fin a la trata de personas: “La verdadera paz comienza con la dignidad”

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En el marco de la 12° Jornada Mundial de Oración y Reflexión contra la Trata de Personas, que se conmemora el 8 de febrero, el Papa León XIV afirmó que “la verdadera paz comienza con el reconocimiento y la protección de la dignidad que Dios ha dado a cada persona”.

Asimismo, renovó el llamado urgente de la Iglesia a erradicar este “grave crimen contra la humanidad”.

En su mensaje firmado en el Vaticano el 29 de enero y titulado La paz comienza con la dignidad: una llamada global a poner fin a la trata de personas, el Santo Padre invitó a mirar la lucha contra esta forma de esclavitud moderna como parte esencial de la construcción de una “humanidad renovada”.

“Renuevo firmemente la urgente llamada de la Iglesia a afrontar y poner fin a este grave crimen contra la humanidad”, expresó el Pontífice al inicio del documento, en el que también recordó el saludo del Señor Resucitado: “La paz esté con ustedes” (Jn 20,19), palabras que —subrayó— “son más que un saludo; ofrecen un camino hacia una humanidad renovada”.

El Papa advirtió que, en un mundo marcado por la violencia creciente, muchas personas buscan la paz “mediante las armas como condición para afirmar el propio dominio”, y lamentó que, en contextos de guerra, la pérdida de vidas humanas sea frecuentemente considerada como un “daño colateral”, “sacrificada en la persecución de intereses políticos o económicos”.

León XIV dijo que esta misma “lógica de dominio y desprecio por la vida humana” alimenta también “el flagelo de la trata de personas”. Señaló que la inestabilidad geopolítica y los conflictos armados crean “un terreno fértil para que los traficantes exploten a los más vulnerables”, especialmente a desplazados, migrantes y refugiados.

Asimismo, denunció que las mujeres y los niños se encuentran entre los “más afectados por este comercio atroz”, y advirtió que la creciente brecha entre ricos y pobres empuja a muchas personas a situaciones precarias que las vuelven vulnerables a las “promesas engañosas de los reclutadores”.

El Pontífice también alertó sobre nuevas formas de explotación vinculadas al mundo digital, en particular la llamada “esclavitud cibernética”, en la que las víctimas son “atraídas a esquemas fraudulentos y actividades delictivas, como estafas en línea y el tráfico de drogas”. “La víctima es coaccionada a asumir el papel de perpetrador, agravando sus heridas espirituales”, explicó.

Estas realidades —indicó— no son hechos aislados, sino síntomas de una cultura que “ha olvidado cómo amar como Cristo ama”.

Ante este panorama, el Papa propuso la oración y la sensibilización como respuestas fundamentales. “La oración es la ‘pequeña llama’ que debemos custodiar en medio de la tormenta”, afirmó, pues fortalece la resistencia frente a la indiferencia. Al mismo tiempo, subrayó que la sensibilización permite reconocer los “mecanismos ocultos de explotación en los barrios como en los espacios digitales”.

León XIV agradeció de manera especial a quienes acompañan a las víctimas, incluidas las redes y organizaciones internacionales que trabajan contra la trata, y reconoció a los sobrevivientes que hoy ayudan a otras personas. “Quiero también reconocer a los sobrevivientes que se han convertido en defensores”, señaló, pidiendo para ellos la bendición del Señor por su valentía y compromiso.

Finalmente, el Santo Padre encomendó a los participantes de esta jornada a la intercesión de Santa Josefina Bakhita, recordando su testimonio de esperanza tras haber sufrido la esclavitud. Invitó además a trabajar por un mundo donde la paz no sea solo ausencia de guerra, sino una paz “desarmada y desarmante”, basada en el pleno respeto de la dignidad humana.

[Fuente: Diego López – ACI Prensa]