Colombia y Ecuador fortalecen en Tumaco la acción de la Iglesia para acompañar a las comunidades afectadas por diversas problemáticas fronterizas, entre ellas la migración, la violencia, economías ilícitas y trata de personas.
Obispos, equipos de Cáritas y agentes de pastoral social de Colombia y Ecuador se reúnen en Tumaco del 5 al 8 de octubre para fortalecer la acción pastoral en la frontera. De acuerdo con el reporte ofrecido por monseñor Juan Carlos Cárdenas Toro, obispo de Pasto, desde el lugar del encuentro, la apuesta es recoger lo aprendido durante más de tres décadas y convertirlo en una hoja de ruta para los próximos años.
La experiencia acumulada durante 34 años de articulación sirve ahora de base para revisar el camino recorrido y definir respuestas frente a las nuevas dinámicas sociales de la frontera.
Una frontera que exige respuestas compartidas
Monseñor Cárdenas Toro, recordó que este camino pastoral ha acompañado las distintas dinámicas migratorias que han marcado la frontera, desde los movimientos de colombianos y ecuatorianos hasta la más reciente llegada de población venezolana, en medio de otras situaciones como las crisis entre ambos Estados, la violencia, las economías ilícitas y la trata de personas.
En este contexto, la Iglesia busca fortalecer la formación de líderes comunitarios y el acompañamiento pastoral, mientras las delegaciones de ambos países construyen una lectura compartida del territorio para definir prioridades y líneas de acción que guíen el trabajo conjunto durante los próximos dos o tres años.
La experiencia compartida durante estos años reafirma, según el reporte de monseñor Juan Carlos Cárdenas Toro, la necesidad de fortalecer el trabajo conjunto entre las Iglesias de Colombia y Ecuador. Desde Tumaco, el obispo de Pasto definió el encuentro como “un signo de esperanza” y sostuvo que “de manera individual no se podría sacar adelante una misión tan importante”.

Del diagnóstico a una hoja de ruta pastoral
El análisis de las realidades fronterizas dará paso a la construcción de una estrategia pastoral compartida, mediante el trabajo de los nodos territoriales y de la Mesa Binacional de Coordinación con los obispos, espacios desde los que se definirán prioridades y mecanismos para dar continuidad a la acción conjunta.
El prelado subrayó que la dimensión evangelizadora debe caminar de la mano con la acción social, de modo que la Iglesia pueda acompañar a las comunidades de forma permanente y contribuir al fortalecimiento de sus capacidades ante las problemáticas fronterizas.

Una Iglesia que acompaña en ambos lados
La cita reúne a 43 participantes entre ellos los obispos de Tumaco, Ipiales, Pasto y Tulcán, junto con delegados del Secretariado Nacional de Pastoral Social-Cáritas Colombiana, Cáritas Ecuador y equipos diocesanos de ambos países. Tras la definición de prioridades, las jornadas están orientadas a convertir los acuerdos alcanzados en una propuesta de fortalecimiento para la Pastoral Fronteriza.
Con el cierre previsto para el 8 de octubre, las Iglesias de Colombia y Ecuador esperan dejar trazada una ruta común para fortalecer la Pastoral Fronteriza, mantener la articulación entre las jurisdicciones y responder de manera conjunta a las necesidades de las comunidades.
[Fuente: CELAM]
