Tras más de dos décadas de sufrimientos y obstáculos en Venezuela, el tiempo de Pascua se presenta al país como una oportunidad para resucitar continuamente, según aseguró Mons. José Dionisio Gómez, quien fue electo recientemente por el Papa León XIV como obispo auxiliar de Caracas.
La captura de Nicolás Maduro y de Cilia Flores por parte del ejército de los Estados Unidos, en la madrugada del 3 de enero de 2026, abrió para los venezolanos “un nuevo tiempo político” —como lo han catalogado diversos actores políticos— que ha presentado un escenario nacional impensado hace solo pocas semanas.
En medio de la volátil realidad del país, la Iglesia ha transmitido un mensaje de esperanza ante las inquietudes y temores de millones de venezolanos que anhelan un futuro de oportunidades, dejando atrás años de conflicto político, inestabilidad económica, hambruna, violencia y separación familiar.
En ese sentido, el tiempo de Pascua que comienzan a transitar los católicos luego de las celebraciones de Semana Santa puede iluminar el presente venezolano, ofreciendo un consuelo para afrontar las dificultades nacionales, que duran ya demasiado tiempo, pero que también pueden ser entendidas desde la certeza de que el Señor verdaderamente ha vencido al pecado y a la muerte.
“Resucitar con Cristo es intentar ser mejores personas y mejores testigos de su resurrección. A través de la historia se ha demostrado que el ser humano tiene la capacidad, por la gracia de Dios y con la solidaridad de hermanos, de superar situaciones de sufrimientos provocadas por guerras, pandemias, holocaustos, abusos de poder y vejaciones”, dijo Mons. Gómez en una entrevista con ACI Prensa.
“En Venezuela tenemos la esperanza de resucitar en todo momento a cada sufrimiento y obstáculo que se nos presente”, agregó.
El prelado citó la última Exhortación Pastoral del episcopado, publicada a mediados de febrero, en la que los obispos aseguran que “Jesucristo nos consuela y anima a avanzar con esperanza”. Mons. Gómez señaló que los venezolanos no están solos en medio de su cotidianidad: “Todos estamos conscientes y deseosos de sacar adelante nuestro país, que tanto amamos”.
Mons. José Dionisio Gómez fue presentado junto a Mons. José Manuel León, el 18 de marzo, como los dos nuevos obispos auxiliares de Caracas. Ambos se unieron a Mons. Carlos Márquez para asistir al Arzobispo Raúl Biord en el gobierno de la Iglesia capitalina.
Los venezolanos “llevamos signos de la Pasión de Cristo”
“Justamente, Jesús vino a compadecerse de nosotros. Por eso se acercó y se mantuvo junto a los descartados y sufrientes de la sociedad, invitando a llevar ese sufrimiento con amor y paciencia”, comentó.
Mons. Gómez también hizo referencia al mensaje de Cuaresma del Papa León, en el que resuenan las palabras que Dios dirigió a Moisés: “Yo he visto la opresión de mi pueblo, que está en Egipto, y he oído los gritos de dolor” (Ex 3,7).
Ley de amnistía y reconciliación nacional
También a mediados de febrero, la Asamblea Nacional —controlada por el chavismo— aprobó la ley de amnistía y reconciliación nacional, gracias a la cual han recuperado su libertad cientos de presos políticos recluidos en diversas cárceles y centros de tortura a lo largo del país.
Sin embargo, diversas organizaciones independientes han asegurado que la nueva ley no ha beneficiado a numerosos detenidos y han denunciado que su aplicación es discrecional, de acuerdo a los intereses del chavismo. Según el Foro Penal, aún quedan 485 personas injustamente detenidas en Venezuela.
A pocos días de haberse celebrado el Triduo Pascual, recordó que el Señor vino al mundo a entregar su vida para perdonar los pecados de la humanidad:
“Un país herido y un ser humano herido se sanan por medio del perdón y la reconciliación, dejando a un lado intereses de cualquier tipo y buscando siempre caminos de bien común y de hermandad, donde todos somos uno a pesar de nuestras maneras de pensar, aceptándonos todos. Por ello es importante poner a un lado lo que nos separa y asumir lo que nos une”, dijo.
Iniciar un camino de educación para la paz
“No es olvidar, sino hacer memoria, reparar el daño y construir lazos de fraternidad. Una sociedad se reconcilia y se reconstruye no con héroes sino con personas libres: responsables, capaces de convivir dignamente y construir un futuro digno de esperanza”, expresó el obispo auxiliar.
Por último, rezó porque los católicos puedan hacer su “gran aporte” a Venezuela, siguiendo el ejemplo de San José Gregorio Hernández, quien ofreció su propia vida a cambio de la paz en medio de la I Guerra Mundial.
“Hagamos de nuestras vidas un itinerario de paz y reconciliación, para que todos los venezolanos volvamos a la fuente de nuestra esencia: gente solidaria, amiga, chistosa, alegre, con una fe sencilla y expresiones religiosas fervorosas y dispuestas a ayudar a quien necesite”, concluyó.
[Fuente: ACI Prensa]
