No hay palabras que dimensionen el dolor de Carmen Teresa Navas, de 82 años de edad, que mantuvo la fuerza para –durante más de un año– recorrer centros de reclusión en busca de información sobre el paradero de su hijo, Víctor Quero Navas. Esa misma fuerza la acompañó en la misa que hicieron este viernes en la iglesia Nuestra Señora de la Candelaria, donde le rindieron homenaje al preso político que murió bajo custodia del Estado.
En un ambiente cargado de emotividad, se llevó a cabo el acto religioso en el que los reclamos fueron contundentes: la exigencia de justicia y la excarcelación de todos los presos políticos en Venezuela, cuya cifra asciende a 457 hasta la fecha, según registros de la ONG Foro Penal.

Mientras transcurrían los minutos, la carga emocional se intensificaba. Muchos rostros conmovidos y voces que decían con insistencia que casos como este no se deben repetir y que, además, es necesario que los involucrados paguen su responsabilidad.
«Un hijo especial»
El presbítero José Honegger Molina García, quien presidió la misa, se acercó en varias oportunidades a Carmen Navas para respaldarla y acompañarla en su luto. «Quiero orar con usted y darle gracias a Dios por ese hijo tan especial», comentó.
Afirmó que es necesario que el país se reconcilie y no haya resentimiento, tampoco intenciones de venganza, pues considera que ello impediría que Venezuela se convierta en un país exitoso y próspero. Sin embargo, destacó la importancia de que ocurra un cambio para que termine la persecución y encarcelamiento de quienes piensan distinto.
«Tenemos la esperanza de que esta situación cambie, y cambie para bien. Que haya justicia para la liberación de todos los presos políticos», expresó.

García señaló que oran por el descanso de Víctor Quero Navas y por todos aquellos que han muerto en medio de la coyuntura política del país.
«Que Dios le permita desde el cielo acompañar a sus seres queridos a ver la liberación de los presos políticos», dijo.
Luego, los feligreses comenzaron a aplaudir mientras coreaban «justicia, justicia».
Libertad para todos los presos políticos
La actividad en homenaje a Víctor Quero Navas y la lucha de su madre por encontrar la verdad también fue otra oportunidad para exponer la situación de los presos políticos, a quienes se les prometió amnistía pero todavía quedan cientos de ellos tras las rejas.
Integrantes del Comité por la Libertad de los Presos Políticos participaron con carteles para sumarse al llamado de libertad. También estuvo El señor del papagayo, con el que hace denuncias sobre la situación en Venezuela.

En un cartel resumían este impactante caso, por el que más de 40 ONG también reclaman justicia: «En memoria de Víctor Hugo Quero Navas. Murió bajo custodia del Estado, tras permanecer desaparecido forzadamente desde enero de 2025. Su madre lo buscó en el Rodeo I, pero las autoridades negaron su reclusión, ocultaron su muerte y destruyeron evidencia. Verdad, justicia y memoria».

Llamado por justicia
Carmen Navas recibió flores blancas en homenaje a su lucha, mientras se escuchaban consignas que exigían que el caso de su hijo no quede impune.
De acuerdo con las cifras del Observatorio Venezolano de Prisiones, en el país han muerto 16 presos en lo que va de 2026.
Poco después, Carmen Navas se acercó a uno de los veleros del templo para orar brevemente, mientras la rodeaba gran cantidad de personas para abrazarla o indicarle que estaban con ella.
Aunque la misa había terminado, en el ambiente quedaba sensación de desconcierto por un hecho que ha marcado a los venezolanos.

Algunos dijeron a El Nacional que el desconcierto es mayor al ver a una madre sufrir.
«Venezuela es madre, una madre a la que le duelen sus hijos, que somos todos nosotros», manifestó una de las entrevistadas sobre cómo al país le ha tocado enfrentar momentos tan complejos y de sufrimiento.
Y añadió: «Piedad, conciencia, conciencia, por favor. No hay palabra para ese dolor tan grande. Eso no tiene palabra».

Carmen Navas, una mujer tenaz y valiente
En el caso de Víctor Quero Navas hay una voz que ayudó a potenciar la denuncia de Carmen Navas, y fue la de Maryorín Méndez, periodista que no solo contó las incidencias, sino que también acompañó en muchos momentos difíciles a esta mujer que describe como valiente y tenaz.
«Es difícil después de cinco meses no vincularse con ella, cuando se vuelve parte del día a día de uno para la grabación del documental, que fue mi primer propósito con ella, esperando varios desenlaces; y aunque este era uno de los que ya estaban previstos, nunca es lo mismo esperarlo a que ocurra», dijo.

Destacó que la visibilidad y el constante trabajo que hizo para documentar fue de mucha ayuda para saber del paradero del preso político.
«A donde ella iba se burlaban, la vejaban, la revictimizaban, y el único foco que ella tenía era su hijo. Ella no quería más nada. Eso nos enseña mucho, pero también me siento muy orgullosa del papel de los medios. No hay quien venga desde afuera a darnos cátedra de periodismo acá», expresó.
La cercanía con Carmen Navas ha sido una experiencia que ha marcado su carrera, por ver el tesón de la octogenaria, que no descansó hasta saber qué había pasado.
«Ella me ha enseñado que el asma, que 17 pisos a los que sube en Caricuao, que la respuesta negativa en cada institución no son una excusa para no seguir adelante. Carmen me enseña todos los días cuando hay cosas que yo le he querido sugerir porque intuyo, porque hay que poner un límite o algo, y ya se las voy a plantear, ella viene con la respuesta», añadió.
[Fuente: El Nacional]
