Presos políticos recluidos en el Fuerte Guaicaipuro, en el estado Miranda, estarían siendo sometidos a presuntos actos de tortura, tratos crueles y condiciones inhumanas de detención, en medio de una huelga de hambre y reportes de intentos de suicidio vinculados a la presión psicológica dentro del penal.
De acuerdo con un reporte de fuentes del Araguaney News, los detenidos, vinculados al caso de la Operación Gedeón, aseguraron atravesar condiciones extremas dentro del centro penitenciario, donde habrían permanecido hasta tres meses sin acceso regular a higiene básica, sin duchas ni cepillado dental, y durmiendo sobre superficies de cemento sin colchones.
También denunciaron que la alimentación es insuficiente y limitada a raciones esporádicas de arroz, pasta o arepas, en ocasiones en mal estado.
Según múltiples testimonios difundidos por familiares y organizaciones de apoyo a presos políticos, los internos afirmaron haber sido obligados a permanecer desnudos durante varios días, expuestos al frío nocturno, además de sufrir supuestos castigos físicos y descargas eléctricas.
Estas denuncias describirían un entorno carcelario marcado por la violencia, degradación y falta de garantías mínimas de derechos humanos.
Casos graves
Según denunció su hermana María Fonseca días atrás, a través del Comité por la Libertad de los Presos Políticos, ella afirmó haber observado cicatrices en sus brazos y un notable deterioro emocional durante una reciente visita.
También se destacó el caso de Wilmer Salinas, quien es diabético. Según el mismo medio, sufrió una «fuerte recaída» durante la huelga de hambre por «baja severa de azúcar». Y como consecuencia, lo trasladaron a un CDI.
Las denuncias también apuntan a presuntas prácticas de clasificación interna de los detenidos y mecanismos de control que agravarían el trato dentro del penal. Mientras tanto, los familiares sostienen que varios internos mantienen huelgas de hambre como forma de protesta ante lo que consideran un sistema de abuso y represión.
[Fuente: El Nacional]
