Hoy se celebra en muchos países la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, que este año he querido dedicar al tema “Custodiar voces y rostros humanos”. En esta época de la inteligencia artificial animo a todos a comprometerse en la promoción de formas de comunicación que sean siempre respetuosas de la verdad del hombre, a la cual se debe orientar toda innovación tecnológica.
El Papa recuerda la presente Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales al término del Regina Caeli, desde la ventana de su estudio en el Palacio Apostólico. Instituida hace sesenta años a propuesta del Concilio Ecuménico Vaticano II, fue concebida para llamar la atención “sobre el vasto y complejo fenómeno de los modernos instrumentos de comunicación social”, como explicaba Pablo VI con motivo de la primera edición. Hoy, la invitación de León XIV a los comunicadores a una información y difusión veraces y a un uso de la tecnología en esta dirección.
Y precisamente para hacer frente a los retos que plantea la IA, ayer el Pontífice aprobó, mediante un Rescrito, la creación de una Comisión Interdicasterial específica, compuesta por representantes de los Dicasterios para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, para la Doctrina de la Fe, para la Cultura y la Educación, para la Comunicación, y de las Pontificias Academias para la Vida, de las Ciencias y de las Ciencias Sociales. Teniendo en cuenta “el desarrollo, en las últimas décadas, del fenómeno de la Inteligencia Artificial y los recientes avances en su uso generalizado y sus potenciales efectos sobre el ser humano y la humanidad en su conjunto”, el organismo tendrá la tarea de “facilitar la colaboración y el intercambio entre los miembros del grupo de información sobre las actividades y los proyectos relacionados con la inteligencia artificial, incluidas las políticas sobre su uso dentro de la Santa Sede, promoviendo el diálogo, la comunión y la participación”.
[Fuente: Vatican News]
