Representantes de las Naciones Unidas y de la Unión Europea (UE) han llamado a los estados a proteger la libertad religiosa y de conciencia ante las constantes violaciones contra este derecho, garantizado por el artículo 18 de la Declaración Universal de Derechos Humanos.
Ambos pronunciamientos tuvieron lugar con ocasión del Día Internacional en Conmemoración de las Víctimas de Actos de Violencia basados en la Religión o las Creencias, que se celebra el 22 de agosto.
En un videomensaje enviado a la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada, la Relatora Especial de las Naciones Unidas, Nazila Ghanea, manifestó que «la necesidad de defender la libertad de religión o creencia, y hacerlo en todos los niveles —local, regional y mundial— es realmente urgente”.
“Muchas personas, en todos los rincones del mundo, sufren innecesariamente, día tras día, violaciones de sus derechos humanos y libertades fundamentales, pura y simplemente por su religión o sus creencias”, expresó.
Igual llamado hizo la alta representante de la UE para la Política Exterior, Kaja Kallas, quien en una declaración denunció que “casi dos tercios de la población mundial viven en países donde se producen graves abusos y violaciones de este derecho”, y que incluso “muchos pagan con sus vidas”.
Por ello, a nombre de la UE, Kallas llamó “a todos los Estados para que actúen contra la discriminación y la violencia basadas en la religión o las creencias, y para que respeten, protejan y garanticen este derecho humano. Esto implica también no criminalizar la apostasía ni abusar de las leyes contra la blasfemia”.
El papel de la sociedad civil
En su mensaje, la representante de la ONU dijo que “la sociedad civil desempeña un papel crucial en la lucha contra estas violaciones, defendiendo la humanidad y la igualdad de las víctimas independientemente de su afiliación religiosa o creencias”.
Indicó que ello se concretiza “en la denuncia de los abusos, en el fomento de la comprensión y la buena convivencia a escala local, tanto en tiempos de guerra como de paz, en la búsqueda de reparación y en el apoyo a los procesos de recuperación”.
“La necesidad de revitalizar y coordinar mejor nuestros esfuerzos, así como de reforzar nuestra determinación en favor de la protección y promoción del derecho fundamental a la libertad de religión o creencias, sigue siendo permanente y urgente. Este día nos brinda la oportunidad de renovar nuestro compromiso con su importancia para todos”, afirmó Nazila Ghanea.
Por su parte, Kallas indicó que la UE está llevando adelante «iniciativas específicas para combatir el antisemitismo y el odio antimusulmán, que condenamos enérgicamente dondequiera que se manifiesten, así como la discriminación y la violencia contra los cristianos y miembros de otras comunidades religiosas”.
Además, recordó que este año se nombró a Mairead McGuinness como nueva Enviada Especial de la UE para la Promoción de la Libertad de Religión o Creencia, para que colabore con terceros países y sensibilice “a nivel mundial sobre la discriminación y la persecución basadas en la religión o las creencias”.
“Mientras persistan la discriminación y la violencia, tenemos la responsabilidad de participar de forma constructiva y seguir trabajando activamente por un mundo donde la libertad, el respeto, la tolerancia y la paz para las personas de todas las religiones y creencias no sean la excepción, sino la norma”, dijo la representante de la UE.
En su Informe sobre la libertad religiosa en el mundo de 2025, Ayuda a la Iglesia Necesitada alertó que “ha habido graves violaciones de la libertad religiosa en 62 países”.
“Estos ataques han sido clasificados como ‘persecución’ en 24 países y como ‘discriminación’ en otros 38, lo que en total afecta a más de 5.400 millones de personas”, afirmó.
[Fuente: ACI Prensa]
