Una visita de León XIV a Ucrania supondría un impulso decisivo para la paz, asegura el embajador

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El embajador de Ucrania ante la Santa Sede, Andrii Yurash, considera que una eventual visita del Papa León XIV a su país representaría una aportación de gran alcance a los esfuerzos internacionales para poner fin a la guerra y alcanzar una paz duradera.

“Sería una gran contribución al proceso de construcción de la paz, porque sería una señal de que el Papa, uno de los líderes espirituales más respetados del mundo, o probablemente el más respetado, venga a tierra ucraniana llevando un mensaje de paz, un mensaje de justicia. Esa sería la mayor contribución posible a este proceso”, explicó en una entrevista concedida a EWTN Noticias.

Las declaraciones llegan después de que el Arzobispo Paul Richard Gallagher, secretario para las Relaciones con los Estados y las Organizaciones Internacionales de la Santa Sede, confirmara que el Vaticano estudiará la posibilidad de un viaje del Pontífice a Ucrania.

Mons. Gallagher visitó el país la semana pasada, donde permaneció seis días. El 20 de julio se reunió en Kiev con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, quien agradeció el apoyo que la Santa Sede sigue prestando a Ucrania en medio del conflicto con Rusia. “Expresamos continuamente nuestro deseo de que Su Santidad visite Ucrania lo antes posible”, aseguró Yurash.

El diplomático subrayó además la enorme expectativa que una visita papal genera entre la población ucraniana. “El Papa es probablemente la personalidad extranjera más esperada en Ucrania, a quien nos gustaría recibir, abrazar y escuchar directamente en suelo ucraniano”, afirmó.

Asimismo, expresó su confianza en que el Vaticano esté valorando seriamente esa posibilidad y buscando el momento más oportuno para llevarla a cabo. Según indicó, desea que la Santa Sede “esté reflexionando muy seriamente sobre ello y que esté buscando el momento más adecuado para que esa visita pueda hacerse realidad”.

Invitaciones reiteradas

León XIV ha recibido varias invitaciones oficiales para visitar Ucrania. La más reciente se produjo durante el pasado Viernes Santo, cuando el presidente Zelenski le invitó formalmente a realizar un viaje apostólico al país.

Durante aquella conversación, el Pontífice manifestó su cercanía al pueblo ucraniano ante el sufrimiento causado por la guerra y subrayó la “urgencia” de garantizar la asistencia humanitaria. Asimismo, expresó su deseo de alcanzar un “cese de las hostilidades y una paz justa y duradera” con Rusia.

La visita de Mons. Gallagher estuvo precedida por la segunda misión en Ucrania del Cardenal Matteo Maria Zuppi, enviado especial de León XIV. El Arzobispo de Bolonia concluyó recientemente una intensa agenda de cuatro días en Leópolis y Kiev, durante la que insistió en la necesidad de priorizar el intercambio de prisioneros, el regreso de los niños deportados y la entrada de ayuda humanitaria.

Para Yurash estos gestos evidencian el compromiso de la Santa Sede con la situación que atraviesa su país. “El mensaje es muy evidente”, sostuvo el embajador.

“El mensaje es que Su Santidad comprende la realidad de la guerra en Ucrania y que, al enviar a dos representantes de tan alto nivel de la Santa Sede, está tratando de demostrar que apoya a Ucrania en general y todos los esfuerzos encaminados a alcanzar una paz justa para el país, como ha expresado en numerosas ocasiones. Por lo tanto, considero que el mensaje es absolutamente claro”, manifestó.

“Ucrania no está sola”

El representante ucraniano destacó también el respaldo moral y espiritual que, a su juicio, la Santa Sede continúa ofreciendo a su país. “La Santa Sede demuestra que Ucrania no está sola, que intenta hacer todo lo posible para apoyar espiritualmente al pueblo ucraniano, darle esperanza e inspirarlo a mantenerse fuerte”, afirmó.

Y añadió: “Porque la importancia del derecho internacional es reconocida por todos, y la Santa Sede ha reiterado repetidamente su apoyo a la integridad territorial de Ucrania. La Santa Sede, junto con todo el mundo civilizado, se opone a la violación del derecho internacional. Y, desde esta perspectiva espiritual y eclesial, la Santa Sede ha expresado una vez más este mensaje tan concreto para nosotros”.

[Fuente: ACI Prensa]