Eliéser Antonio Ribero Barrios pronunció sus primeras palabras como nuevo obispo de la diócesis de San Fernando de Apure este sábado 21 de febrero, al recibir su ordenación episcopal y asumir las riendas de esta iglesia local.
En su inicial mensaje como el quinto prelado que asume esta diócesis, monseñor Ribero Barrios afirmó que se ponía “al servicio del bien común y de la recuperación de la dignidad de los apureños”, palabras que arrancaron aplausos de los asistentes a la ceremonia que se celebró en la catedral de San Fernando.
Al sacerdote le acompañaron en esta ordenación e inmediata asunción el Nuncio Apostólico, Alberto Ortega Martín, un poco menos de 30 obispos, entre los que destacaron el arzobispo metropolitano de Calabozo, Manuel Díaz; el obispo del Vicariato de Puerto Ayacucho, Jhony Reyes.
También el arzobispo de Coro, Víctor Hugo Basabe; el arzobispo de Cumaná, Mariano Parra Sandoval (tercer obispo de la diócesis de San Fernando), y el obispo de Carora, Carlos Curiel, quien fue el encargado de presentar su trayectoria al servicio de la iglesia de Yaracuy, de donde llegó a tierras llaneras.
Previamente, en una entrevista que concedió a los medios locales y nacionales, monseñor Ribero destacó que le pedía a Dios que le diera la plena sabiduría para ejercer este ministerio que le confiaba el papa León XIV, quien lo designó obispo de San Fernando el 21 de noviembre de 2025.
Dijo que centraría su misión en la acción pastoral para que junto a los sacerdotes, grupos de apostolados, de oración, de acción social, “ir al encuentro de las realidades que se nos puedan presentar, actuando con sabiduría, con caridad y con mucha serenidad”.
El prelado también agradeció el afecto que en apenas dos días de estar en la capital apureña recibió de los feligreses, de las personas que se encontraba en la calle y de una catedral que se encontraba repleta para acompañarlo en la doble ceremonia.
San José Gregorio Hernández es un gran ejemplo de caridad activa, efectiva
El milagro de la niña Yaxury Solórzano, acaecido en San Fernando de Apure, no solo sirvió para la beatificación del médico de los pobres sino que también fue un impulso importante para catapultarlo a los altares con su canonización.
Al respecto, el nuevo obispo de San Fernando relató que presenció en vivo y directo en Roma la santificación de José Gregorio Hernández junto a la religiosa Carmen Rendiles, experiencia que describió como impactante porque escuchaba a algunos de los asistentes preguntando quién era ese santo venezolano por el alto interés que había despertado a nivel mundial.
Pidió, entonces, antes de la ceremonia la intercesión del médico para seguir atendiendo al pueblo de Apure a través de la capacidad de servicio que tuvo el santo. “José Gregorio fue capaz de olvidarse de sí para servir al más necesitado, al más vulnerable, eso es un gran ejemplo de caridad activa, efectiva”.
Igualmente confesó que era muy devoto de El Nazareno de Achaguas. “Yo fui párroco de Nirgua (Yaracuy) por más de 18 años y siempre peregrinaba al Nazareno de Achaguas” y espera que ese espíritu lo fortalezca para seguir enalteciendo eso que llamó como el epicentro de la religiosidad popular llanera.
Hay que escuchar al pueblo de Dios
El nuevo obispo manifiesta que no concibe su magisterio como autoridad de la iglesia católica como una función de gobierno sino como la de un pastor que acompaña a la gente y dejarse acompañar. Por eso aseveró que lo primero que debe hacer es “escuchar al pueblo de Dios, hay que ser obediente al Espíritu Santo que habla a través del pueblo, a Dios y a la Iglesia, necesitamos menos administradores y más pastores”.
En cuanto a la numerosa presencia de jóvenes en el templo, Rivero Barrios resaltó que “la juventud no es el futuro, la juventud es el presente, los jóvenes de hoy piden una iglesia mucho más cercana, una iglesia donde se pueda ver realmente el Reino de Dios, donde podamos ser hermanos, aceptarnos, comprendernos y apoyarnos”.
Aprovechó el momento para anunciar que su diócesis será sede del Encuentro Nacional de Jóvenes, ENAJÖ, de 2027, en el cual esperan recibir a unos 14 mil jóvenes católicos de todo el país.
También valoró la importancia que tiene la radio diocesana y otros medios de comunicación como instrumentos de evangelización. Como párroco de Nuestra Señora de La Victoria en Nirgua “le di mucha importancia a la radio comunitaria que tenemos, hay que aprovechar todas las plataformas digitales que tenemos para lograr que el anuncio del Evangelio llegue a todas las personas”.
Las expectativas de la gente de su nuevo obispo
La señora Ahída Colmenares, de la parroquia Nuestra Señora del Rosario de San Fernando, expresó a través de Radio Fe y Alegría Noticias que entre sus expectativas que tiene con el nuevo obispo está la de “que todo le salga como lo tiene pensado, con la bendición de Dios, y pido que le dé mucha inteligencia y sabiduría para guiar a su pueblo”.
También le agradeció al obispo saliente, Alfredo Enrique Torres Rondón, entre varias obras, la creación de la Cofradía del Valle, su consagración como Ministra de Comunión y la conformación de la escuela de laicos.
Por su parte, la señora Cándida Rodríguez, de la parroquia Cristo Rey de San Fernando, manifestó que se sentía muy gozosa y feliz por tener un nuevo pastor en esta tierra llanera, llena de calor, de alegría, confirmando que seguirá trabajando en el camino de fe para seguir engrandeciendo esta diócesis.
También habló Jonathan Vera, perteneciente a la parroquia San Miguel Arcángel de la población de Cunaviche, municipio Pedro Camejo. Dijo que en esta parte de la diócesis de San Fernando también hay mucha alegría por el recibimiento del nuevo obispo y espera que se consolide el trabajo en esta parroquia de los grupos juveniles y movimientos apostólicos.
[Fuente: Radio Fe y Alegría Noticias]




